lunes, 6 de octubre de 2014

Fibra óptica para mejorar internet en Bolivia, promesa de García Linera en entrevista con LMP

Hace unas semanas recibí la invitación para realizar una entrevista al vicepresidente y candidato Álvaro García Linera, junto al colega Grover Yapura de la revista Oxígeno y Wilma Alanoca, corresponsal de ATB en la ciudad de El Alto

Fue un reencuentro con el catedrático de la materia Procesos y Tendencias Históricas que dictaba en los 90 en la carrera de Comunicación Social de la UMSA. Y se trató de la primera entrevista transmitida exclusivamente vía online. 

Este encuentro sirvió principalmente para arrancarle un par de promesas y, principalmente, cuestionar algo que en LaMalaPalabra hemos criticado duramente. El punto más importante fue la promesa de que Bolivia tendrá conexión a internet mediante fibra óptica y es por eso que las nuevas carreteras se construyen con compartimentos especiales para este tipo de conexión. ¿Cuándo? Dentro de un año. Palabra que la dio el actual candidato y que es seguro que será reelegido. El video está acá, la palabra está empeñada y debe de cumplirla. 




Desde la inclusión de la UJC a las filas del MAS desde este espacio, la revista LaMalaPalabra, hemos criticado duramente estos transfugios políticos. Este encuentro fue ideal para cuestionar al poder de dónde está esa delgada y confusa línea de quiénes sí pueden “redimirse” y subirse al barco del MAS y quiénes no. ¿Podría un Banzer, un Jaime Paz, un Doria Medina? 





En una respuesta al colega Yapura, el vicepresidente explicaba que dentro de pocos meses Bolivia exportará energía eléctrica. ¿Por qué exportamos un servicio del cual no se benefician los mismos bolivianos? Recordé eso durante mis viajes al oriente, a esas ciudades capitales donde la luz aún depende de motores a diésel. Esto fue lo que respondió el candidato. 





Uno de los puntos más interesantes de la propuesta del MAS es la creación de la Ciudadela del Conocimiento en Cochabamba. ¿Cómo exportaremos conocimiento? 




Es obvio que quedaron muchísimas preguntas en el tintero pero al menos se hizo la más importante (internet) y la más interesante (transfugios políticos) a un candidato cuya victoria está cantada. Por lo tanto, su palabra es un compromiso que lo debe cumplir. Caso contrario estaremos ahí para exigirlo. Aunque hubo una propuesta para entrevistar a Tuto Quiroga ésta nunca se concretó. Ojalá los políticos muestren más apertura a quienes usan las redes sociales, que crecerán para las siguientes elecciones.

Richard Sánchez
Fundador Revista LaMalaPalabra
Facebook Twitter YouTube

Pd. La calidad de la entrevista se debe a la PÉSIMA conexión de la que padecemos los bolivianos.

La entrevista completa acá:

lunes, 17 de febrero de 2014

Palabras a mi violador, por Jennifer Salinas






La boxeadora boliviana Jennifer Salinas acaba de colgar este video en su cuenta oficial de Facebook.

Un día después publicó el porqué decidió hacer este video, uno de los más difundidos en estos días:




Para conocer un poco más de este caso reproducimos el fragmento de la entrevista que concedió esta atleta al periódico El Deber titulada. Jennifer Salinas, un golpe que aún duele. La fotografía también pertenece a ese diario:

A la campeona mundial supergallo de boxeo todavía la persigue la sombra del abuso sexual en su infancia, reconoce que no es la esposa ideal y que su vida no es perfecta.

A solo dos días de haber conseguido el título mundial del boxeo femenino de la categoría supergallo (1 de diciembre de 2013) y todavía con las secuelas de los golpes que recibió en la pelea con Yolis Marrugo, Jennifer Salinas abrió las puertas de su corazón y habló de su victoria, de su faceta de compositora, de sus luchas, de su matrimonio y de los traumas de su niñez; esos que si bien provocaron un daño sicológico profundo, con el paso de los años la convirtieron en la mujer guerrera y fuerte que hoy es, un orgullo para todos los bolivianos.

Está disfrutando al máximo de su logro, pero es evidente que la sombra de la violación que sufrió en su infancia aún la persigue.

“El dolor está latente y no consigo borrar esas imágenes que vienen a mi mente. Le he pedido a Dios con todas mis fuerzas que me quite esos recuerdos tan dolorosos, pero se van momentáneamente y luego vuelven”, dice entre sollozos.

Se seca las lágrimas, respira hondo, esboza una sonrisa y afirma que no quiere que nada empañe este título que dedica a todos los bolivianos y, en especial, a los que confiaron en ella. 

¿Cómo fue tu niñez?
Hubo momentos de mucho dolor, pero también viví tiempos lindos. Sin embargo, veo fotos de lugares donde estuve con mi familia que no recuerdo. Me veo feliz, sonriendo o jugando con mis primos, pero esas imágenes no vienen a mi mente, se quedaron en el olvido, pero recuerdo todo lo malo.

 ¿Te referís al abuso sexual que sufriste?

Sí... Me dañó tanto que no puedo olvidarlo, pese a todos los esfuerzos que hago, está ahí. El abuso comenzó a mis cinco años y lo cometieron dos personas cercanas que trabajaban con mi familia. No hablé porque pensaba que mi mamá iba a estar defraudada porque sentía que se me estaba acabando el tesoro, que ella me decía que lo debía guardar hasta el matrimonio. Primero hubo mucho dolor. Después de un tiempo, me hice cueruda y aguantaba. Ella se enteró de todo cuando yo tenía 16 años, después que leyó mi diario.

 ¿Cuál es tu mensaje?

Primero es para los padres, para que hablen con sus hijos del buen toque y del mal toque, que siempre revisen, que conversen con sus niños. Hay que explicarles quién tiene acceso a tocarles sus partes íntimas. Mi papá nunca me habló nada de que no me deje tocar o que no me siente en la falda de un hombre, y mi mamá me hablaba de que tenía un tesoro que lo debía de cuidar. Desde muy chiquita me decía que yo tenía un regalo de Dios que era la virginidad, que debía guardarlo hasta el matrimonio para compartirlo con el esposo. Me hizo ver que si perdía ese tesoro estaba fregada y no valía nada. 

 ¿Y a las niñas que les decís?

Que no guarden silencio, que denuncien, que no se dejen, que griten, que pateen, que peleen y que se defiendan. 

 Con tus hijos ¿cómo actuás?

Siempre les hablo del buen toque y del mal toque. Cuando cambio el pañal a mi niña más pequeña, la miro y si veo algo anormal, interrogo a la niñera y debe responderme al tiro. Cuando llevo a mis niñas al médico, no me gusta que las chequeen. No tenés idea el infierno que vivo cuando le sacan el pañal a la más pequeña porque no sé si el médico la está mirando con otra intención, porque si su mente es pervertida al ver ya está abusando. Eso siento hasta con las mujeres, porque hay algunas que también abusan de los varoncitos. Por eso tuve a luz a mis niñas en mi casa, porque ahí nadie las puede tocar ni les puede hacer daño. 

 ¿El abuso te volvió agresiva con otros varones?

Sí. Me desquitaba con quienes no debía. Vivía muy enojada, pero nunca confrontaba a los culpables y no les decía que no me hagan más daño. Cuando me animé a enfrentarlos y les dije que no vuelvan a tocarme porque de lo contrario los iba a denunciar con mi padre, nunca más lo hicieron. Vivo tan enojada conmigo misma porque digo por qué no hablé antes. Ahora hablo demasiado, cuando veo que la gente quiere verme la cara, exagero y hablo por demás, tengo una personalidad muy agresiva cuando veo que alguien quiere propasarse o abusar de mí.

 ¿Volcaste todo ese dolor que viviste de niña en el boxeo? 

Sí y no. En parte, porque todavía vivo con mucho dolor, sufro y aún tengo ganas de vengarme, por lo menos de uno de ellos, porque el otro murió. Acabo de ganar el título mundial de boxeo y uno de los que me hizo daño vive en Santa Cruz. Me pregunto, ¿qué pensará ahora cuando me ve peleando por mi vida?, porque uno puede morir con un mal golpe? ¿Qué dirá este hombre? ¿Pensará en el daño que me hizo? A este lo vi después de muchos años e intentó saludarme y le dije muchas cosas, pero no todo lo que se merecía. Todavía quiero que sea castigado por lo que me hizo y me gustaría que sufra de la misma manera que me hizo padecer a mí.

 ¿Tenés algún proyecto para ayudar a las niñas violadas?

Es mi mayor deseo. Tengo un proyecto, pero todavía no sé cómo lo voy a encarar. Sé que Dios tiene un plan grande a través del boxeo.

sábado, 8 de febrero de 2014

La película de Facebook del presidente Evo




Exacto, así sería la película del presidente Evo Morales si tuviera cuenta en la hoy red más grande del mundo, que a modo de celebrar sus 10 años empezó a elaborar esta aplicación para que cada uno de sus usuarios se sienta "importante" (¡pobres ilusos!).

Es obvio que resumir 8 años de gobierno en un minuto es poco menos que imposible, así que pusimos las cosas buenas y malas con mucho humor y sarcasmo según nuestro malapalabresco criterio. De seguro muchos alabarán sólo un lado de la moneda y es que en estos tiempos de ausencias de grises y colores donde una gran mayoría se alinea en blanco o negro le es difícil reconocer errores propios o logros ajenos. Una huevada.

Claro, quedó mucho material fuera, cosas increíbles, así que si diosito quiere y la virgencita se deja algún rato publicaremos lo que ahora no entró. También para que los piratas hagan un bonito DVD con extras incluidos. Esto es copyleft, así que pueden hacer lo que les venga en gana, simplemente citen al autor: Lamalapalabra.

Nuestro poderoso equipo de producción, guionización, filmación, comercialización y esterilización está preparando las películas de otras caras conocidas de nuestro medio, así que mucha paciencia. Demás está decir que esto marca el retorno de LMP TV, que lo hace cada muerte de Papa... bueno, no murió pero colgó la sotana protectora de pedófilos, así que da lo mismo. Si no sabías que existía LMP TV ahí te dejamos lo que hicimos hace algunos años: La burbuja de Valdivia.

No somos malos. No queríamos que el Jefazo se quede sin película cuando sus colegas ya las tienen. ¿No las vieron? Pues ahí va una buena selección de lo mejorcito: 

Sebastián Piñera (Chile)



Nicolás Maduro (Venezuela)


Cristina Fernández (Argentina)


Pepe Mujica (Uruguay) 


Enrique Peña Nieto (México) 


Augusto Pinochet (Chile)

jueves, 30 de enero de 2014

El día que ahorcaron a los ositos de peluche en La Paz


A finales del 2013 los habitantes de La Paz despertamos asombrados por una matanza poco usual, en realidad era la primera vez que veíamos algo así. No eran los muñecos de advertencia: "todo ladrón que sea sorprendido será linchado" o el cadáver de algún ladrón linchado y ahorcado. Eran una masacre de ositos de peluche.

Sí, pequeños muñecos que alguna vez pudieron ser el símbolo de amor o alegría de alguna pareja. Pero estos peluchitos habían sido colgados de una cuerda con nudo de horca en diferentes partes de la ciudad de La Paz.

Todos se preguntaban qué carajos significaba eso, ¿un nuevo sitio de venta de drogas, una performance artística, algún depredador de peluches?

A pocas horas del suceso, Tizi Jimenez su autor explica este macabro hecho en su perfil de Facebook:

ANIMALES ENFERMOS



Es un acto de terrorismo conceptual en mentes frágiles, o un respiro de paz de aquellos que tanto callaban.

Mi idea en esta obra es la de MATAR sentimientos, así de simple, pero dado el hecho que este es una intervención urbana, y un defecto natural, la interpretación de la cual está al merced de la gente.

Un objeto tiene el potencial de afectar los sentimientos del sujeto, pero no por acción del objeto. es el sujeto quien se produce a el mismo los sentimientos hacia el objeto. Adicionando, es el sujeto el que disuelve sus afectos al objeto y no es el objeto el que disuelve los afectos que existen en el SUJETO. 

Aprovecho estas festividades, en especial la de Navidad, para poder desarrollar en la mente de gente que este apta intelectualmente para poder comprender este CONSUMISMO innecesario y hasta a veces obligado. De seguro que las mentes frágiles interpretaran esta obra como algo violento y quizá en contra los animales, al contrario, esta obra es pro-adopción de aquellos que tanto son ignorados.

En total fueron ahorcados 11 sentimientos, el doceavo lo dejo en manos de cada uno, lo dejo en esas mentes que se reprimen día a día.

TODAS LAS IMÁGENES FUERON DOCUMENTADAS Y EN ALGUNOS CASOS DIRIGIDAS POR EL FOTÓGRAFO BO GA RT

NO ESPERO NADA BUENO NI NADA MALO DE USTED ESPECTADOR, PERO SI ESPERO MUCHO.

Gracias...


















jueves, 26 de diciembre de 2013

Los 45 Harlem Shake bolivianos más raros del 2013

Una de las cosas más virales que se sintió en la web boliviana fue el famoso baile del Harlem Shake y que este 2013 nos deja algunos de los más raros videos filmados por bolivianos o realizados acá en Bolivia. Elige tu favorito… ¡¡¡con los terroristas!!! 


Escaladores de edificios:



El Harlem Shake más alto del mundo, en Chacaltaya a 5.421 msnm:



Pepino Style:



Desde Santa Cruz:



Hay que reconocer que el profe del Don Bosco de Potosí tiene mucha onda. Pre-Promo Amarillo 2013:



Una muy bizarra con el Evo:



De Pepsi Bolivia:



Basquetbolistas de la UMSS:

Futbolistas de Fundación Gol (Sta Cruz) socia del Real Madrid:

Cuando nos vacunaron 5-0 en Colombia:

Tiernos niñitos de una guardería:

Programa de TV Levántate Bolivia:

Cholita Style:

Fraternidad Tacupe:

Taller mecánico Maxxis Ortiz SRL:

En el Colegio Alemán de La Paz:

De los amantes del Dota en La Paz:

Changos con navajas, algunos bolivianos radicados en México:

Del 5º A (promo 2014) del colegio Boliviano Americano en Santa Cruz:

The Strongest (¿por esto perdieron el tetra?)

Busca al boliviano:

De Ciencias de la Computación de la Cato de La Paz:

Un zoofilico y un perro le dan duro a un chapi en Santa Cruz:

De Tigo Santa Cruz:

¡¡¡Con las muelitas!!!

Voluntarios gringos en La Paz:

Desde Oruro, donde se congela el…:

En un matriqui en el Hotel Los Tajibos:

En el Quinto Centenario de La Paz:

Unos gringuitos en el camino de la muerte:

Kochalitas en el Cristo de la Concordia:

En el internacional Salar de Uyuni:

Otro en el Salar:

En el Cementerio de los Trenes de Uyuni:

Uno de los mejores filmados en el Salar:

De la década de los 80:

Karate Style:

En Trinidad también saben sodomizar peluches:

Esto sí que es extremadamente casero:

Chapaco style. (Aunque largo, un aplauso porque lo hicieron delante de una patrulla 110):

Paint Ball Style:

En una calle perdida de Santa Cruz:

Otros que gustan darle a los peluches:

Arquitectura de la UMSS:

Estos desgras sodomizan a la cortina ¡alguien piense en los niños!

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Fraude en el sorteo de la FIFA?

Una publicación en You Tube  ha empezado a barajar la posibilidad de que la FIFA manipulara el sorteo para el Mundial de Brasil 2014.
Veinte horas antes de que se efectuara el sorteo de grupos, la cuenta Brasil 2014 Fraude @FraudeMundial14 ya había publicado el resultado.
“A través de este Twitter haremos público el grupo que integrará la Argentina en el próximo mundial de fútbol en Brasil”, "obligados a publicar el ganador de la competicion, quien ya fue digitado por Blatter y compania desde Suiza." "Lamentamos profundamente que un deporte tan puro sea manchado por un organismo internacional que actúa en función de intereses económicos". Además de "adivinar" los integrantes del grupo de Argentina, también acertó con el  país europeo (entre Grecia, Bosnia, Italia, Holanda, Inglaterra, Francia, Portugal, Croacia, Rusia) que iría al bombo 2, Italia. "El país sorteado del Bombo 4 que pasara a ser parte del Bombo 2 sera Italia #FifaFraude" publicaron en otro tweet.



Abajo mostramos el vídeo que circula en las redes sociales, en el que se explica cómo se llevó a cabo la supuesta manipulación durante el sorteo para el Mundial de Brasil 2014. Jerome Falcke, secretario de la FIFA habría intercambiado los papeles, con los nombres de los países, que aparecían en los bolillos antes de presentarlo a las cámaras.
¿Fraude? viniendo de la FIFA, no sería nada raro. 


video

jueves, 5 de diciembre de 2013

Compañía japonesa lanza ingenioso spot publicitario

ADVERTENCIA: No apta para cardíacos
Autoway es la empresa que apostó por este terrorífico anuncio que ya lleva más de un millón y medio de visitas en You Tube.



martes, 29 de octubre de 2013

“La Sociedad Juliette”, novela de Sasha Grey (fragmento)





Mi hombre enmascarado me lleva hasta el final de la sala, como haciéndome desfilar delante de todos, exhibiéndome. Me indica con una seña que me siente en una butaca de anticuario de gran tamaño con tapicería de gamuza roja. Me siento con las piernas juntas y las manos sobre el regazo, modosita y formal como una colegiala católica. Él me mira, me sonríe y palmea el brazo de la silla. Y no tiene que decir nada más, ya sé lo que quiere, lo que espera.

Levanto y separo las piernas, apoyándolas en cada brazo de la silla y deslizo el trasero hacia delante, hacia el borde del asiento. Él se arrodilla delante de mí, me coge el pie izquierdo con las dos manos y empieza a masajearme la planta con los pulgares, desplazándolos hacia arriba y hacia abajo, como hacen los gatos para probar la comodidad de una silla antes de instalarse. Cuando llega arriba, acaricia la base de los dedos con el pulgar y luego lo desliza hacia arriba por cada uno de ellos, los separa, y explora el espacio intermedio.

Cierro los ojos para poder aislarme del mundo y concentrarme en cada caricia y cada roce, y antes de darme cuenta me está besando la planta del pie, chupándome cada dedo, lamiéndolos con la lengua en movimientos circulares alrededor y entre ellos. Y es una sensación divina.

Noto cómo me recorre la parte interna de las piernas con los dedos, palpándome la entrepierna y acariciándome la concha para, acto seguido, separarme los labios con el dedo índice y el pulgar. Ya estoy empapada, húmeda y viscosa. Siento cómo me lame la concha con lenguaradas firmes e insistentes, como hace un gato para limpiarse. La máscara me presiona con fuerza contra el clítoris y me lo frota arriba y abajo con la nariz, mientras él se afana con la boca alrededor de mi entrepierna, lamiendo, chupando y succionando. Siento cómo me sondea la raja con la lengua. Se zambulle en el interior y es tanto el placer que siento que dejo escapar un gemido y desplazo las caderas hacia delante para que me ensarte con su lengua. Sin embargo, en cuanto lo hago, se aparta y me deja con las ganas.

Me pone las manos sobre las piernas, me las junta y me las levanta de manera que tengo los pies por encima de mi cabeza, y la concha me sobresale, húmeda, hinchada y expuesta. Me rodeo las piernas con los brazos para mantenerlas en su lugar mientras él me apoya una mano en el muslo y me da una palmadita rápida en la concha con la otra. Dejo escapar un grito, y no sé si es en respuesta al golpe o al sonido, pero eso lo anima a hacerlo otra vez. Vuelve a darme una palmada en la concha y siento cómo me reverbera en el clítoris cuando retira la mano.

Luego siento de nuevo su boca en mi cuerpo, pero esta vez me la clava con firmeza alrededor del clítoris, y lo siento aspirarme en su boca, chupando con ahínco y golpeando luego la punta con su lengua, paseándola por el capuchón, soplando sobre él, chupándolo otra vez, comiéndoselo a lametones. Y cada vez que finaliza un ciclo de aspirar, soplar, morder y lamer, lo altera y no sé qué es lo que vendrá después. Y es tanto el placer que siento que dejo escapar una sucesión de pequeños jadeos y gemidos rítmicos.

Mientras hace todo eso, sus dedos encuentran mi agujero, tan húmedo que ya siento un rastro de fluido que me resbala chorreando hasta el agujero del culo. Y sin perder un segundo, desliza los dedos dentro, explorando alrededor del suave montículo carnoso detrás de mi clítoris. Me está chupando el clítoris y bombeándome con los dedos en la vagina hacia atrás y hacia delante, y siento que estoy a punto de correrme y que no podría evitarlo aunque quisiera. Siento el hormigueo en las terminaciones nerviosas, enviando corrientes eléctricas que me recorren todo el cuerpo. Me sacuden entera. Me encabalgo sobre su boca y noto sus dientes, su lengua, sus labios, todo a la vez presionándome el clítoris.

Luego siento que me mete el pulgar empapado de saliva en el culo, pensando que me tiene tan distraída que no voy a darme cuenta, y me hace aterrizar de vuelta de golpe. Lo miro a los ojos y le digo tajante: No. Si pudiera leerle la expresión de la cara, probablemente vería decepción, pero obedece, y la verdad es que me importa un huevo si piensa que soy una mojigata. No se trata de eso. No soy ninguna virgen anal. Es solo que quiero guardarme algo para mí. Quiero guardarme algo para Jack. Y esto no es como la Fábrica de Follar. Esto no es un descontrol donde todos se lo montan con todos y nadie se pelea por un quítame allá esas pajas. Aquí controlo yo, y en mi zona de confort mando yo y puedo llevarlo todo lo lejos que yo quiera.

Cambiamos. Él se sienta en la butaca y yo me encaramo a los apoyabrazos, me agacho y lentamente me acomodo en su pija. Y tengo la concha tan mojado que se desliza hasta el fondo, hasta la base, y ahora me toca a mí hacerlo gemir. Vuelvo a levantarme. Unos regueros de fluido espeso, blanco y cremoso le resbalan por la pija y forman un charco en su vello púbico. Me escupo en la mano y la bombeo, cubierta con saliva y fluidos, y sigo bombeando hasta que oigo el gemido insistente y casi inaudible que me hace saber que voy por buen camino.




Vuelvo a bajar para acomodarme en su pija de nuevo, inclinándome hacia delante de manera que tengo las manos sobre los apoyabrazos y el culo ligeramente hacia arriba y en ángulo, tirando consigo de la pija. Voy alternando entre lentos giros con las caderas y movimientos hacia atrás y hacia delante y vuelvo a oír de nuevo el aullido inaudible. Estoy resbalando hacia atrás y hacia delante sobre su pija y él extiende las manos, me toma los pechos y con el dedo índice y el pulgar me aprieta fuerte los pezones.

Ahora que me tiene desatada, húmeda y dispuesta, tiene otro as en la manga: quiere compartirme con otros. Y no sé cómo lo saben o si él les ha hecho algún tipo de señal, pero de pronto me veo rodeada. Y no tengo miedo.

Una muralla de carne masculina me separa del resto de la sala, como resguardándome. Y me siento segura.
Cuando algunos se van, otros ocupan inmediatamente su lugar. Y yo quiero justo eso. Cuantos más, mejor.

Pierdo la cuenta de cuántos rostros enmascarados y pijas anónimas se me acercan, inclinando la cabeza a medida que avanzan, implorando atención. Cojo todo cuanto queda a mi alcance con todo lo que tengo, y una vez que lo pruebo me doy cuenta de que sigo con ganas de más. Cuanto más tengo, más hambre siento, y no parará hasta que yo quiera. Y no quiero.

El sexo se pone cada vez mejor y mejor y mejor. Los orgasmos se vuelven más y más intensos, y justo cuando creo que ya he alcanzado el límite, llega otro que me lleva aún más alto y no quiero que esto pare, porque el placer es rabiosamente intenso.

Es como si tuviera el cuerpo sacudido por la electricidad. No solo cada vez que me corro. Cada vez que me tocan. Como si me dispararan descargas con una pistola eléctrica, una y otra vez, y otra. Experimento un placer tan grande que lo percibo como dolor. La dopamina me inunda el cerebro, la adrenalina me fluye por el cuerpo y pierdo la noción del tiempo.

Es como si estuviera cogiendo sin parar durante veinticuatro horas. Y supongo que, si de veras quisiera, probablemente podría seguir otras veinticuatro. Mi cuerpo seguiría adelante siempre que mi cerebro recibiera estímulos. Y esa es la cuestión: la mente nunca se cansa de la actividad física, solo se distrae y se aburre. Es entonces cuando se instala la fatiga. Pero si consigues mantener la mente concentrada, es imposible saber hasta dónde puedes llegar.

Yo voy más allá de lo que jamás pensé, y si pudiera verme ahí, en esa habitación, rodeada por todos esos hombres, no sé si me reconocería. Probablemente reconocería a Anna.

Cuando llego a casa me duele todo el cuerpo, tengo tantas punzadas como si hubiera escalado una montaña y hubiese tenido que utilizar cada parte de mi cuerpo para llegar a la cumbre. Me siento vigorizada pero exhausta, y lo único que quiero es tomar un largo baño de agua caliente.

Mientras dejo correr el agua me miro en el espejo del dormitorio. Y me alegro de que Jack no esté aquí y no pueda verme las rojeces que tengo en el cuerpo debido a los golpes, los manoseos y los pellizcos. Al mismo tiempo, todavía estoy en un estado de excitación exacerbada, y muy, muy caliente. Si Jack estuviese aquí, tardaría un segundo en tener su pija en la boca. Me lo cogería y luego haría que me castigase con su pija aún más.

Enciendo una vela con aroma a jazmín, distribuyo unas velas de té alrededor de la bañera, vierto unas gotas de aceite de lavanda y me meto poco a poco en el agua, centímetro a centímetro, hasta que estoy completamente sumergida y siento cómo el calor empieza a relajarme los músculos y el vapor me penetra en los poros de la cara y el cuerpo, y entonces empiezo a sudar.

Duermo mejor de lo que he dormido en mucho tiempo. Duermo como un bebé.

(Fragmento de La Sociedad Juliette, novela de Sasha Grey. Editorial Grijalbo, 304 páginas.) 

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