lunes, 29 de diciembre de 2008

Soy un periodista más

* Raphael Ramírez

Cuando fui convocado públicamente por el presidente Morales la noche del 9 de diciembre en el Palacio Quemado, había acudido a una cobertura más, en un escenario inusual, con transmisión televisiva en directo y un Jefe de Estado dispuesto a desmembrar a cualquiera en defensa del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.

Respondí porque el medio de comunicación al que represento fue mencionado por el Mandatario y a pesar de no ser yo el autor de la nota informativa criticada ásperamente, decidí lanzarme, armado de mi libreta y bolígrafo.

Los reporteros, asegura Ryszard Kapuscinski —no sólo lo creo yo, la experiencia y la historia lo avalan—, “son personas modestas, respetuosas con el otro y capaces de mostrar esta actitud en todo momento. Ser reportero significa antes de nada respetar a otro ser humano”. Es necesario, entonces, salir con la humildad por delante, con el silencio como herramienta para sondear el complejo panorama cotidiano, con la intención de decir sólo lo imprescindible en el instante preciso. Concibo además el oficio de reportear como una misión de potencial riesgo, pues el periodista de línea se expone en casos peculiares a padecer en carne propia el escarmiento público aplicado por grupos violentos a los supuestos delincuentes.

También es una aventura la búsqueda de la noticia en oficinas estatales o instituciones privadas, donde los empleados y administradores de circunstancia suelen jugar de locales y atrincherarse en sus posiciones pese a quien pese.

¿Cuáles son las recomendaciones de mis mentores? Mantenerme informado, poner pilas a la grabadora, estar atento, desarrollar la capacidad de observación, ser cauteloso, conceder al otro el derecho de réplica, etcétera, etcétera, etcétera...

Aquella noche puse en práctica algunos de estos preceptos y luego dejé —con mi dignidad intacta— aquel escenario montado con antelación. No me sentí humillado frente a quien sólo buscaba, con desesperación, ser escuchado para dar su versión de los hechos.

Reitero. Sólo fue novedoso para mí el contexto, como lo fue, en sus días, tomar la declaración de un recluso de Chonchocoro o presenciar de cerca el enfrentamiento armado entre policías y militares en febrero de 2003. El riesgo es constante y estoy expuesto al despliegue de poder de un funcionario público, un montón de gente armada de palos, piedras o armas de fuego. Puedo invocar la protección de los ángeles, pero tal vez ellos se ocupan mejor de otros desvalidos.

Vivo aún las repercusiones de aquella noche en el Palacio de Gobierno. Temí desde el principio que mi silencio fuera interpretado como un simple acto de sumisión al poder. Nada más falso. Pero estoy consciente de que he sido inhabilitado para decir lo contrario, incluso por quienes quieren subrayar los excesos del Presidente. Con mi silencio quise al mismo tiempo esquivar —aunque no lo conseguí— el barniz político que ha empapado este asunto.

Soy un periodista más. Sin embargo, el lado más oscuro de esta historia parece tener un largo aliento. Desde la primera amenaza telefónica hasta el último intento de agresión física (por ser “el periodista que hace quedar mal al Presidente”), me han hecho pensar que me he detenido, en estos días, en el momento y los lugares equivocados.

Las calles son ahora para mí “peligrosas”, y este es un “riesgo” que no estoy dispuesto a callar. Soy de carne y hueso y, por tanto, falible. Lo reconozco con “humildad”, porque así me pongo a buena distancia de quienes se piensan infalibles y todopoderosos.

* Periodista

**Tomado de La Prensa

Bajo fuego...

Todo el revuelo que se armó desde que La Prensa lanzará el mentado titular, Ricardo Bajo lo criticara, La Prensa contratacara (de forma anónima) y Sergio Cáceres defendiera a Bajo.
Este fin de semana, el
semanario Pulso publicó lo siguiente:

Columnas de prensa
De un tiempo a esta parte, algunos columnistas de distintos medios –y algunos autores de columnas anónimas, entre ellos– han comenzado a hacer un mal uso de la palabra, un uso peligroso, en el sentido al menos de que la están empleando como arma arrojadiza para atacar a sus “enemigos“, enemigos que, por cierto, al lector común y corriente ni le van ni le vienen. Pero como estamos en un panorama mediático en el que todo vale, nos estamos acostumbrando a realizar críticas destructivas en lugar de constructivas, que son las que realmente sirven. Y es que díganme ustedes: ¿Le importa algo al señor de corbata y sombrero o al trabajador de chompa que compra el periódico algunos días a la semana el que fulanito o menganito se lustre o no los zapatos y ande o no en los minibuses? Yo creo que no, pero mejor juzguen ustedes. Por los derechos del niñoEn este país, parece que los derechos del niño están de más. O por lo menos para algunos medios, que no dudan en entrevistar a pequeños violados, abusados o víctimas de una u otra tragedia. Debe de ser porque los pequeños no tienen fuerza suficiente para “defenderse” de tipos que se creen con licencia para todo por tener un micrófono o una grabadora en la mano.

Y en el suplemento cultural la Ramona (del cual somos asiduos lectores), del periódico Opinión, le dedicaron dos páginas a todo este asunto, recopilando toda la información en los siguientes links.
De morales mediáticas y amanuenses varios.
Otro cañito de Bajito.
Defensa de Ricardo Bajo.

A tiempo de mandar una avalancha de la mejor vibra para el 2009, entramos en un breve receso para ordenar la casa, recibir a nuevas plumas (tendremos un crítico de cine "propio de nosotros") y un montón de nuevas cositas. Lo mejor para todos ustedes al otro lado de la computadora.

lunes, 22 de diciembre de 2008

La Fiestas de las Ñatitas

Cada 8 de noviembre, el Cementerio General de La Paz es el epicentro de la Fiesta de las Ñatitas.










Todas las ñatitas son llevadas por sus dueños para exponerlas ante el público, que les prende velas y realizar pedidos: bienestar, salud, trabajo, etc.









Aunque el párroco de la iglesia del Cementerio se niega a dar misa para las ñatitas, casi siempre termina rociando agua bendita para calmar a la muchedumbre.
El evento es seguido por varios periodistas extranjeros, pues ante ojos foráneos su atractivo roza entre lo morboso y lo exótico.











Pasado el mediodía, los dueños de las ñatitas hacen una procesión en la avenida Baptista para llevar a las calaveritas a salones de fiesta y compartir comida y bebida.























viernes, 19 de diciembre de 2008

De La Prensa con amor para Ricardo Bajo

Esto es jodido. Amparado en el anonimato, "alguien" de La Prensa en su sección "Qué se cuenta" lanza unas acusaciones dignas del registro y por eso lo publicamos. En síntesis, dice que el Ricardo Bajo es un facho que no pisa mini (al Bajo lo ví un par de veces doblado en cinco en los minis chiquititos o a pata), que no soporta el olor de los cholos y que anda con sus zapatos bien lustrados (raro, siempre lo veo con tenis).
Pero la cosa va más allá, amparado en el anonimato (nuestras fuentes "in" y "out" en el periódico de Villa Fátima nos dicen que el de la pluma ligera fue Carlos Morales Peña, jefe de redacción de ese boliche, quien también hizo el famoso/mentiroso titular del pasado martes
"Evo negoció 'luz verde' con los contrabandistas hace dos meses"), nos dice mediante esa sección que Evo Morales es contrabandista, duce, semidios, fascista y mesías.
Jodido, rejodido.
Está claro que al señor Carlos Morales le sacó roncha lo escrito por Bajo con el título
"De morales mediáticas y amanuenses varios" y por eso sacó ese tipo de respuesta. No es la primera vez, parece que se la tienen jurada al Bajo, caso contrario leer este post.
No hay duda que la crisis de La Prensa desatada el 2003, cuando "Goni go home", entre quienes censuraron muchas noticias en ese entonces para no hacer quedar mal al gobierno de Sánchez de Lozada y algunos periodistas que hicieron su trabajo de verdad, que obviamente dejaron esa casa periodística, ahora se está dando a conocer al público.


Otro cañito de Bajito…
La izquierda de Sopocachi, aquella que se lustra los zapatitos cada mañana, que viste poleras a rayas de marca y lentes con marcos de plástico grueso; aquella que se incomoda con el sudor de los cholos, que nun­ca sube a un minibús y anda en radiotaxi; aquella que posa con pasiones futbolísticas a tono con las modas literarias de Bue­nos Aires, que se subió al carro del movimiento cocalero tras su estrepitoso fracaso en la gestión pública, que tiene ese háli­to de Sartre mezclita con Foucault, hoy se desgarra las vestidu­ras cuando el Papa Evo aparece complicado en un bullado ca­so de corrupción. Las monjitas de la izquierda masista no pue­den más que defender con rabiosas entelequias la infalibili­dad del Papa Evo. Ricardo Bajo —el intocable intelectual vas­co, ídolo de la izquierda de Sopocachi— encabeza el grupo de las vírgenes de la neo-izquierda. Ahora reniega de los oligarcas "que un día le dieron de comer, blasfema contra el medio que aún hoy le da espacio para sus sesudas elucubraciones. Dice que es de izquierdas, joder, ¿no sería mejor que se identifique como evista de la última hora?". Es que las virgencitas no ven hechos, sólo creencias y fijaciones con el Mesías; ellas no razo­nan, se apasionan, tienen orgasmos ideológicos, sólo eso. Pa­ra esa izquierda de escritorio, es suficiente que el Duce sea in­dígena, porque es funcional para tapar el fracaso. No importa lo que haga o deje de hacer. No importa que actúe como un fascista. Lo que importa es que no lo toquen. No importa que atrepelle. Lo que importa es que siga siendo un semidios.

jueves, 18 de diciembre de 2008

El juego Nº 1 para Navidad: arrójale el zapato a Bush

http://www.sockandawe.com/ es el juego donde puedes ponerte en los "zapatos" del periodista chiíta Muntazer al-Zaidi.

martes, 16 de diciembre de 2008

De morales mediáticas y amanuenses varios

Reproducimos esta opinión del compañero Ricardo Bajo, tomada del periódico digital de Erbol y proponemos escucharlo junto al tema "Medios mentirosos", de Ukamau y Ke (rescatando los comentarios de post anteriores). Disfrútenlos.

Ricardo Bajo

1.- La derecha intenta resucitar. Sus frentes, abandonados. Sus pequeñas fragmentaciones se odian: Podemos se desarma en cuatro o cinco ramas. Los cívicos no se hablan con los podemistas. Los podemistas no se hablan entre ellos. La derecha prefectural-cívica ni siquiera visita en la cárcel de San Pedro a su viejo camarada, Leopoldo, “el señor matanza”, que diría Manu Chao. Ha pasado un mes del acuerdo congresal que frenó la violencia tan deseada por unos pocos y deciden lanzar su campaña por el No. Los periódicos abren sus ediciones dominicales a cinco columnas. Otra derrota más y venceremos, piensan. Intentan reagruparse. Buscan nuevas banderas pero no encuentran un carajo. Tienen que luchar en cancha ajena y no saben ni siquiera quien es el técnico y menos quiénes son los once jugadores. Tienen por delante una buena temporada para jugar de visitante. Y lo saben. La cancha ha sido rayada por la plebe y el apoyo popular y masivo al proceso de cambio. Apostaron por la ola de violencia y la desestabilización. La estrategia del desgaste nofuncionó o no tuvieron la paciencia necesaria. ¿Porqué la derecha es siempre tan impaciente? Incluso arriesgaron con una masacre de campesinos en Pando, su “territorio comanche”.

2.- La oposición de centro derecha intenta volver a recobrar vida, pero no pasa naranjas. La llamada del empresario cementero Doria Medina -dueño también (en franquicia) de los Burger King- a conformar un frente común de la derecha (como aquel de la Guerra Civil española) ha fracasado. Son pocos y mal avenidos. El intento de vuelta a la palestra del ex presidente Carlos Mesa, para reescribir la historia, es eso, un intento. Dicen que vuelve el MNR con mujer al frente, dicen que vuelven los miristas, incluso dicen que vuelve ADN, el viejo partido del ¿añorado? General. Dicen que todos vuelven cuando todos sabemos que se fueron hace rato, sepultados por la historia y su vertiginoso capricho azuzado por la potencia plebeya.

3.- Y como todavía están aturdidos en la lona, como boxeador mareado, recurren a sus medios de comunicación para que hagan lo que siempre han hecho: ser actores políticos intentando empujar proyectos muertos y colaborando en el desgaste de Evo. Primero se escudaron en la recesión económica del neoliberalismo asesino y sus apocalípticas consecuencias sobre la economía boliviana y “sus gestores de quinta”. Pero se cansaron de las subidas y bajadas del pollo. Ahora dieron otro paso más audaz y temerario: “intentar” involucrar con pinzas y mala leche al presidente en un caso de supuesto contrabando, investigado actualmente por la Fiscalía de Pando y por una comisión parlamentaria. Primero fueron a por Quintana, el ogro, y luego apuntaron más alto, al presidente. Si Evo cae en un caso de corrupción, ¿cuántos puntos subirá el No? Las encuestas ya están preparadas. Y los “periodistas que solo buscan la verdad” (¿cuál verdad será?) fallaron: Evo ayudó a contrabandistas. Antes era narco, luego asesino, más tarde comunista, analfabeto siempre, prepotente, dictador, “Evo cabrón, Linera maricón”… ahora también es contrabandista. Esos periodistas que se acostaron con el gonismo, con el mirismo, con el adenismo, con la mega y todas sus primas, ahora hablan de “verdad”, de “atropellos”, de “humillaciones”… Pero todos los conocemos, sabemos de donde vienen, a quienes adulaban, con quiénes chupaban y a quiénes obedecían, cambiando titulares y enfoques. Decía Jacobo Timerman, artífice de la mejor época del diario argentino “La Opinión”, que se es necesario a los mejores periodistas de izquierda para hacer un buen diario de derecha”. Y todavía tiene razón pues las redacciones están repletas de compañeros de base de izquierdas, que cuando no son censurados abiertamente, se autocensura por miedo al despido. Aunque a veces siempre hay algún colega que reclama a viva voz que boten de una vez a todos los rojos, zurdos, izquierdosos o masistas. “A todos estos hay que despedirlos de una vez, total hay miles de changos salidos de las universidades que pueden sustituirlos”. ¿Te acuerdas Moralitos?

4.- Sólo dos preguntas, una felicitación y una duda: ¿porqué la prensa ha perdido todo el prestigio que se ganó luchando contra las dictaduras? Y dos: ¿Porqué ni dios les hace caso ahora a los medios, desde las televisiones a los periódicos? Es decir, ¿han pensado, colegas, que hace rato perdimos también (a parte de prestigio) cualquier capacidad de influencia en la sociedad que supuestamente nos debemos? Es decir, se dan cuenta que cuanto más joden, más sube el porcentaje electoral de Evo? Y una felicitación sentida: consiguieron suavizar en el nuevo texto constitucional cualquier tipo de regulación pública para frenar sus continuos atropellos. Con la falsa “autorregulación”, a seguir jodiendo, sin contrapeso ni contrapoder que moleste. Inaudito.

5.- El quid de la cuestión reside en la hipocresía. En nuestro país, todavía es un sacrilegio y una falta de respeto decirle a un periódico de derechas que es un periódico de derechas. ¿Cómo pues? “Nosotros sólo buscamos la verdad”, repiten mecánicamente. En otros países con ligeros grados menores de hipocresía, la prensa se identifica en un espacio político e ideológico, abiertamente desde sus editoriales. En Bolivia, todos somos vírgenes o nos hacemos. Pero las caretas se cayeron hace rato. ¿Por qué algunos marchan y paran para protestar ahora? ¿Cuándo lo hicieron para exigir mínimas y dignas condiciones laborales? ¿Cuándo levantaron la voz para detener despidos injustos y políticos? ¿Cuándo pararon quince minutos para exigir el bono de lactancia o los aportes a la Caja que los empresarios casi nunca pagan? ¿Hasta cuando vamos a organizar fiestas para ayudar a compañeros que se mueren en los hospitales? Basta de hipocresías, colegas amanuenses. Y para acabar una ironía del tamaño del Hernando Siles: ¿hasta cuando el gobierno va a sustentar económicamente a través de las toneladas de publicidad a los medios que constantemente humillan, mienten y manipulan, faltando el respeto a lectores, oyentes y telespectadores?


Post-scriptum: este periodista de izquierdas se pregunta: ¿quién se está quedando con mi plata? ¿Esa que dicen que cobramos todos los “masistas”? Y un saludo fraternal al amigo y compañero, poeta y periodista Raphael Ramírez, “justo” y no “pecador”.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Zapatitos de periodista boliviano para Bush



Mis zapatitos me aprietan, mis mediecitas me dan calor y ese presidente de enfrente... me tiene lleno de bronca y dolor. Y desde
LaMalaPalabra también le mandamos a George Bush ese par de zapatitos y son muchos más mortales, pues son de periodista boliviano, pero del que camina por la calle como pagado para aplanar el pavimento y las aceras (nada que ver con el periodista de escritorio). No por nada se dice en el oficio que para reconocer a un buen periodista se debe mirar sus zapatos.
En este caso el periodista chiíta Muntazer al-Zaidi quiso hacer una despedida muy especial de tierras irakies al "perro" (así lo insultó) Bush. (Increíble su reflejo al esquivar al zapato, todo lo contrario de cuando le avisaron en ese kinder sobre el 11-S) . ¿Justificable? ¿O Ud. amable lector le entregaría rosas a un tipo que luego de cinco años de bombardeo matiné, tanda, noche, trasnoche y vermouth llegue a su casa y le diga, algo parecido a: "lo siento, cometimos un error al creer que habían armas de destrucción masivas en Irak y por eso matamos toda la población de Santa Cruz (casi un millón de personas), pero fue un error. Sorry"
Ya en serio. ¿Ud., qué le arrojaría si tuviera a George Bush delante suyo?

Periodismo de calidad

Los ven, pero ya no les creen, los leen pero ya no reflexionan sobre el contenido, los escuchan, pero ya no los toman en cuenta. Los intocables medios han pasado a ser parte prescindible del tiempo de ocio de la gente, ya no constituyen el laboratorio de ideas, pensamientos y conductas. Los rebeldes salen a las calles y dicen a los incuestionables periodistas que han perdido incidencia. Y además les presentan pruebas: Correa, Evo Morales, los Kichner, Chávez y otros líderes han ganado batallas democráticas teniendo a una oposición liderada por toda una maquinaria mediática.

* Andrés Gómez Vela

Pánfilo Zurita vive en una población boliviana llamada Independencia. Hace un año informó en el noticiero central de Educación Radiofónica de Bolivia, Erbol, que dos comunidades disputan con violencia el control de un manantial. Pocos periodistas se percataron de los efectos que causa la falta de agua en la vida diaria de aquella gente y ligaron con lo que en muy poco tiempo puede suceder en el mundo: las guerras por el agua. Días después un enjambre de periodistas llegó a la misma población cuando el presidente de la República, Evo Morales, se rompió el tabique nasal en un accidente que sufrió en un partido de fútbol. Filmaron el lugar exacto donde cayó el Presidente, las huellas de sangre que dejó, y presentaron al mundo mediático al sorprendido jugador de fútbol que causó el accidente del Jefe del Estado.

El primer hecho no era “noticia”, el segundo sí, era una gran noticia. En el primero, los protagonistas eran un grupo de indios perdido en los valles bolivianos; en el segundo caso, se trataba también de un indio, pero de un indio Presidente, además se había roto la nariz, y lo más importante vendía. Gran parte de la academia nos ha dicho insistentemente que noticia es lo extraordinario. Lo raro. Lo que rompe la normalidad. Lo que sobresalta la cotidianidad. Está subrayado en centenares de manuales que no es noticia cuando el perro muerde al amo, sino cuando el amo muerde al perro.

Con esta orientación política/comunicativa millones de periodistas cubren apenas el 2 por ciento de la humanidad porque sólo ese 2 por ciento reúne los requisitos de lo extraordinario y reúne las condiciones para ser noticia. Pero esa minoría es presentada como si fuera el 100 por ciento. Ese 2 por ciento está constituido por personajes “extraordinarios”, actores y actrices de cine, presidentes, reyes, príncipes, princesas, personas ricas clasificadas según sus millones de dólares, en su mayoría amos e hijos mimados del mercado.
El resto de los que vivimos en el planeta tierra, el 98 por ciento casi nunca es noticia, salvo cuando mueren en un espantoso accidente de tránsito, cuando invaden su país, cuando les abate una desgracia o asumen medidas de presión, como una marcha, una huelga de hambre o una violenta manifestación callejera. Gran parte de los propietarios de medios y periodistas se asemeja a los buitres que se alimentan de la carroña. Viven de la muerte, de la desgracia de la humanidad, de las malas noticias.

Ese 98 por ciento existe para aquel 2 por ciento. Son los invisibles, los ignorados, los inexistentes. Sus vidas, sus desgracias, sus sueños, sus alegrías, no son noticia, no existen en los espacios públicos de los grandes medios, por tanto sufren un genocidio mediático por omisión, como los indígenas americanos, desde hace 516 años.

Las radios de Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER), convierten en noticia a esos invisibles, con el fin de cristalizar los sueños imposibles de cada uno de esos seres, quienes hasta hace apenas10 años no tenían ni siquiera existencia legal y menos existencia política. Es decir no existían ni para el estado, ni para los medios. Tomaron la palabra y tomaron el poderLa primera vez que presentamos a los invisibilizados, éstos tomaron la palabra para balbucear su presencia en la vida; en una segunda instancia, tomaron la palabra para tomar conciencia histórica de su futuro; en una tercera instancia, tomaron la palabra para tomar el poder. Somos co-responsables del momento histórico que vive América. Somos co-responsables de la rebelión real de los latinoamericanos contra todo tipo de Imperio, desde los mediáticos hasta los estatales.
Somos, en buena medida, culpables del indio Presidente en Bolivia, de la fortaleza del movimiento indígena en Ecuador; de haber evitado el vergonzoso golpe de estado en Venezuela, en abril del 2002; de la Argentina que recupera los sueños de sus habitantes empobrecidos. Los frutos recién comienzan. Vivimos la primavera política de los imposibles desde los ojos de los nuevos seres visibilizados que cada día, casi neciamente, se encargan de demostrarnos que la pretensión del planeta unívoco, unidireccional y homogéneo, es una vana pretensión Libertad de expresión, libertad de exclusiónEn las radios de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica-ALER hemos ejercido el periodismo como la posibilidad concreta de generar espacios amplios de comunicación diversa; de construcción del poder desde la cotidianidad de mujeres y hombres marginados de la globalización del mercado inhumano. En respuesta articulamos la globalización de valores para vivir cada día en armonía con nuestra madre tierra y con todos los seres que la habitan.

Hemos armado redes con cada una de nuestras mil emisoras, hemos intercambiado realidades, sueños, penas, frustraciones, esperanzas y mucha, pero muchísima humanidad. En el nuevo tiempo político, cada radio enredada con otra ha multiplicado una nueva utopía: luchar para que la libertad de expresión deje de ser una libertad de exclusión de aquellos que no comulgan con las ideas del mercado y por tanto corran el riesgo de ser escondidos -como castigo- debajo de la alfombra de los grandes medios.

Queremos una libertad de expresión que sea el soporte del derecho a la información, concebida como el derecho de cada una de las personas, comunidades, organizaciones democráticas a acceder a la propiedad de un medio y a participar en la producción de la noticia destinada a abrir espacios de participación en las instancias de decisión pública.

Planteamos el derecho a la comunicación como el instrumento más adecuado para que propietarios, periodistas y medios sean gobernados por la sociedad y no por el mercado. Denunciamos que la concentración de medios es un peligro para la democracia y por tanto para la sobrevivencia de la humanidad en condiciones dignas , es decir, en las condiciones que las personas nos merecemosProponemos medios limitados por la democracia real y no medios destinados a sostener y justificar plutocracias con preocupantes filetes inhumanos.
En Farco Argentina, Corape Ecuador, CNR Perú, Irfa Venezuela; FGER Guatemala; Sonora Colombia, y Erbol Bolivia, ARPAS.El Salvador, UDECA.Dominicana, Red Nacional. Paraguay , y en nuestras radios afiliadas y vinculadas en México, en la región centroamericana, en Chile y en todos los países donde estamos presentes, sabemos que avanzamos en dirección de nuestras nuevas utopías porque tenemos de nuestro lado dos actores imprescindibles: la historia y los/as invisibilizados/as. Éstos últimos suman el 98 por ciento y ya no viven hipnotizados por los opulentos medios comerciales; al menos en América Latina han comenzado a cuestionarlos, a divisar quiénes están detrás de las cadenas de televisión, de radio, de periódicos; a sospechar de los intereses que se esconden en cada noticia. Los ven, pero ya no les creen, los leen pero ya no reflexionan sobre el contenido, los escuchan, pero ya no los toman en cuenta. Los intocables medios han pasado a ser parte prescindible del tiempo de ocio de la gente, ya no constituyen el laboratorio de ideas, pensamientos y conductas.

Los rebeldes salen a las calles y dicen a los incuestionables periodistas que han perdido incidencia. Y además les presentan pruebas: Correa, Evo Morales, los Kichner, Chávez y otros líderes han ganado batallas democráticas teniendo a una oposición liderada por toda una maquinaria mediática. No han cambiado los medios, sus periodistas siguen haciendo lo que siempre hicieron: fabricar la noticia del poder, en desmedro de los seres humanos que no tenían acceso a la libertad de expresión ni al derecho a la información, por tanto eran doblemente pobres. Pobres de palabra, pobres de alimento biológico. Han cambiado los actores, los protagonistas, quienes ahora exigen medios propios, no para formatear seres acordes a las exigencias del mercado, sino para contribuir a la multiplicación de seres libres capaces de protagonizar por ellos mismos su vida sin paternalismos de ninguna naturaleza. En Erbol, en Farco, en Corape, en CNR, en Fe y Alegría, en FGER, en ALER, sintonizamos esta realidad hace casi cinco décadas. Desde ese momento hemos desarrollado el periodismo como una práctica política para redistribuir la palabra, y desde la palabra, redistribuir el poder y desde el poder, redistribuir la justicia y si redistribuimos la justicia, redistribuiremos las condiciones humanas de existencia. Calidad periodística significa dirigir la información hacia la calidad de vida; significa producir noticias con periodistas que van a la misma vida y no se conforman con las noticias de palacio; significa mirar la realidad local desde la realidad global y contextualizarlo en las necesidades vitales de cada persona.

Por todo ello, para nosotros es más noticia la falta de agua en una comunidad de Independencia, que la nariz de un Presidente.

* Ponencia de Andrés Gómez Vela (ERBOL - ALER) en el Foro Global para el Desarrollo de Medios de Comunicación Social, realizado el domingo 7 de diciembre en Atenas, Grecia.
Ilustraciones: Creative Getty Images.

Evo vs. Prensa, según Al-Azar

La genialidad de Al-Azar al enfocar ese problemilla entre el gobierno y los dueños de los medios de comunicación nos obligó (no hacerlo sería un pecado) a escanear y luego postear esta pepita publicada en La Época. Para seguir sus otras creaciones sólo hay que ingresar a El Submundo de Al-Azar en http://aljazar.blogspot.com.
Entre los varios trasfondos que se manejan luego del conflicto Evo vs. medios de comunicación se cita que todo el show montado por algunos medios, tanto del Grupo Prisa como del Grupo Líder (donde está La Prensa), acusando al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana y temerariamente involucran al presidente Juan Evo Morales en el mentado caso de contrabando de 33 camiones, estaría desviar la atención y la agenda pública fuera de los informes de UNASUR, sobre la masacre de Pando el pasado 11 de septiembre.
Sirva también para hacer la comparación, esas odiosas e inevitables, con la caricatura de abajo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sr. Presidente, ¿por qué con los de abajo?

* Richard Sánchez
Siempre que mete la pata el presidente de la República, Evo Morales, se echa la culpa a quienes lo rodean. “Es que lo asesoran mal”, dicen. Es cierto, hay cada rata que se aferró a este proyecto, que a veces da vergüenza ajena. Pero lo ocurrido anoche en Palacio, cuando Evo retó a un periodista a demostrar lo que denunciaba el periódico en el cual trabaja, es una simple y llana metida de pata, pero hasta el fondo y sin retorno. Más allá de que el titular que despertó la ira presidencial que no va acorde al contenido de la noticia, o sea que: mamando La Prensa, casi como siempre.

Lo ocurrido
El pasado martes 9 de diciembre la mayoría de los titulares de tapa de los periódicos bolivianos gritaban que Evo se había reunido con los contrabandistas en el caso de los camiones contrabandistas. El caso salpicó al todopoderoso ministro de la Presidencia, Juan Ramón de la Quintana, acusado por el ex director nacional de la aduana, el militar retirado César López, de haber ordenado en agosto la liberación de una caravana de 33 camiones con presunto contrabando, que estaban retenidos en un puesto militar en Pando.

El martes amaneció con el siguiente titular en portada de La Prensa: “Evo negoció ‘luz verde’ con los contrabandistas dos meses antes”. Todo a partir de un par de cartas publicadas (reales porque el mismo Evo no negó la veracidad de las mismas pero que en sus contenidos van acorde con el titular amarillista, full vendible y mentiroso/mamón porque La Prensa -tenemos entendido que Carlitos Morales hace los titulares- interpretó a su modo el asunto) donde se da a entender que los contrabandistas se reunieron meses antes de que estalle el conflicto con el mismo Evo, con Quintana y con López para encontrar una solución al asunto. Aquí es importante hacer un punto aparte porque hasta que no concluya una seria investigación sobre quién es el maleante en el gobierno que se metió de camionero/cholero contrabandista supongo que todos son inocentes. Pero urge la investigación. Y otro punto aparte también es cuán lejos llegó La Prensa con la inferencia y/o interpretaciòn con la cual escribe el titular de tapa, totalmente ajena al
contenido de la nota, donde no existe una contraparte seria como correspondería a semejante acusación, a partir de otra (las cartitas) que le hizo llegar la otra parte. Dejen de mamarnos señores de La Prensa y más bien paguen en punto a sus trabajadores.
Que paseee…
En la noche hubo un acto en Palacio de Gobierno, recordando el Día Internacional de Lucha Contra la Corrupción donde cantaron y bailaron niños chaqueños, una iniciativa de otra colega periodista que ahora labora en el vice anticorrupción, la chapaca Carmencita Miranda (felicidades chura). Pero luego el acto pasó a segundo plano debido al “excelentísimo” hígado. Evo agarró un ejemplar del periódico sin director (dizque andan ofreciendo el cargo pero lo rechazan) y ocurrió todo lo que vimos por televisión y ¡en vivo! Algún parlamentario opositor comparó a Evo con la peruana reina de los talk shows Laura, con el recordado grito:
“que paseeen… Raphael Ramírez y Gladys Mita”.Al Rafo lo conozco antes de comenzar a trabajar. Lo leía cuando escribía en Presencia, luego cubrimos las mismas fuentes (principalmente económicas) durante algunos años. Luego pasó a trabajar tras escritorios del área cultural. Y como también me tocó cubrir ese rubro, pues llegué a conocer su amable y tranquilo carácter. En esa época parió dos libros de poesía. A la Gladys la recuerdo desde la época de la universidad, cuando mocosos creíamos laborar en todo, menos en esos medios-enteros mentirosos, cuando parte de su corazón se quedó en Cuba. Luego pasó a la Erbol y desde hace algún rato a La Prensa, cerquita de mi casa. Sin la necesidad de compartir los mismos puntos de vista con Rafo y Gladys, ambos son periodistas y de los buenos, además de buenas personas, pues como decía el maestro tocayo Ryszard Kapuscinski “los cínicos no sirven para este oficio”.

Y parece que falló el equipo de inteligencia de Evo o en ese momento la vesícula venció al cerebro, pues Rafo no escribió esa nota y ni siquiera es su área. Él es “nochero”, o sea, el periodista que se encarga de cubrir todo lo que ocurre en la tarde y en la noche. Pero claro, como su credencial estaba en la puerta de ingreso de control pagó el pato. ¡Autogoool y de media cancha con rosco incluido! Escribo eso por no decir: ¡qué boludez!
Decir sin hacer
Muchas veces el mismo Evo dice que se debe diferencia entre el empresario dueño del medio de comunicación y el periodista, que es un trabajador contratado para prestar sus servicios en esa empresa. ¡Qué de la puta!, al fin alguien se da cuenta de ese pequeño-gran detalle, digo en mis adentros. Sin embargo, Evo se golea a sí mismo, pues él mismo anda hinchando (además de humillar) a los propios periodistas. ¿Por qué no se pone los pantalones y de una vez jode a los mismísimos dueños de los medios de comunicación? ¿No se anima a un juicio de imprenta ­–que prácticamente nunca funcionó en el país– contra quienes sabemos? ¿Por qué se agarra con los reporteros de base y no con los de arriba? ¿Bien machito no? ¿Les tiembla? ¿No puede hacer lo que hizo el Correa en Ecuador y o el Chávez en Venezuela, que amparados con la ley, chingó a más de un medio-entero mamón/mentiroso? A este paso, Evo no se va a diferenciar en nada con Adolfo Cerrudo, ese triste personaje extranjero pega-periodistas y –creo yo por lo que he visto– con algunos problemas en la sesera.

Y no niego que existan verdaderos mercenarios de la verdad disfrazados de periodistas que con micrófono en mano anda mamando que da miedo a la gente y contando verdades a medias, como una gran mayoría de quienes trabaja para las redes de televisión. Cuando los veo no sé quién es más peligroso: un mono con navaja o un “periodista” –bien entrecomillado– con la verdad entre sus manos. Y si bien hay periodistas y “periodistas”, categorías donde no se incluye ni de lejos Carlitos Valverde (el ex matón del Ministerio de Gobierno, recordar el caso del secuestro de Jorge Lonsdale, durante el gobierno del narco mirismo) y demás opinadores y animadores de TV, creo que debemos de tener la lucidez de diferenciar a los buenos periodistas, que los hay.
De Sacha, con amor
Pero al parecer el problema contra los reporteros va más allá del Evo. Esta misma mañana el Gobierno amenazó a una periodista. Y nada menos que a mi amiga “la chinita”, como le decimos de cariño a la Nancy Vacaflor, jefa de prensa de la red Erbol, y nada menos el protagonista fue el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti. Por hacerle tres simples preguntas, sobre todo si el gobierno continuará humillando a los periodistas, post entrevista que se realizó en el marco de la celebración del Día de los Derechos Humanos (¡!), Sacha se acercó a la chinita para mentarle la típica: “¿de qué medio eres?”, “voy a hablar con su director”. Plop, al estilo Condorito, me quedé opa. El ex defensor de los derechos humanos amenazando con un despido (esto es el trasfondo de sus palabritas viceministeriales) al igual que lo hacían otrora los ministros corruptos, empresarios o banqueros maleantes, simples políticos sin noción de lo que era trabajar por la sociedad o ex dictadores.


Quisiera saber qué es lo que le dirá al Andrés “chino” Gómez (director de la Erbol) el Sacha, algo así como “tu periodista mucho jode, me hace preguntas incómodas”, “despídela porque no me gusta su peinado de playmovil”… No sé, no sé. Parece que los ideales y la imagen que proyecta una figura pública no va acorde a lo que realmente es la persona y eso me reafirmé cuando recuerdo que una de las novias firmes del Sacha luego se convirtió en una de las organizadores de los pañuelitos blancos que se reunían en la plaza Abaroa.Ante esto, obvio que la fachosa oposición supo capitalizar todo el despute a su favor, enarbolando la libertad de prensa como típicamente se hace y “amerita” en estas situaciones. Pero también surgió una idea muy interesante, una protesta de acción clara y concreta: dejar de publicar un día tanto la información como la publicidad gubernamental. Hasta mientras, al igual que muchos que vamos a votar por el Sí el próximo 25 de enero por la nueva Constitución Política del Estado, vamos a seguir esperando una explicación del gobierno de porqué se reunieron con los contrabandistas en Pando, en el Palacio (¡líbrense de esas ratas chupasangres!) o en el mismo Barrio Chino, carajo, aclaren de una puta vez este asunto que huele feo, feo, feo, y también vamos a seguir esperando que paren de una vez por todas estas agresiones a los periodistas rasos y que a su vez hagan su trabajo de forma seria y correcta (sí, hasta yo me cago de risa) varios “periodistas”, pues por su culpa nosotros también nos hacemos sacar la mierda.
* Richard Sánchez, periodista

sábado, 6 de diciembre de 2008

Un evento cultural en Santa Cruz



La Asociación Civil de Arte, Cultura y Deporte San Isidro (ACDSI) y DREAD Producciones, con el objetivo de Promover y fortalecer los procesos de diálogo y la convivencia pacífica, la participación y el respeto a la diferencia entre bolivianos y bolivianas, para la profundización democrática y la creación de una nueva cultura de paz y solidaridad, se complacen en invitarles a participar de la "Jornada Cultural de Integración".
Este evento se realizará en la ciudad de Santa Cruz. SÁBADO 6 DE DICIEMBRE. HORAS: 14:00.
Estarán presentes: M.E.O. • Dominique • Charango • Fernando Talavera• Familia Lirica • Don Adelki• Matamba y Zion• RAICES.• USE-8• DE LANZ.• SUB POP.• KARMA.• ALKOLEMIA.• LAGARTO.• SPLEEN.• CARNE• CALAMBRE• GUSTAVO RIVERO .GISELLA SANTA CRUZ . RIENDA SUELTA. LA SAYA AFROBOLIVIANA
De igual manera, tendremos deporte social bajo la metodología del fútbol callejero, artesanías, tambores, teatro y un sin fin de sorpresas.
Para más información: Barrio San Isidro C. 1 Nº 42 (UV 146 D. 8; entre radial 10 y Av. Ché Guevara, zona Plan 3000); fono: 3620577 – 73138938 – 70836376 www.futbolstreet.blogspot.com / http://www.vecinodebarrio.blogspot.com/ http://www.inspiremos.blogspot.com/

ÉSTA INICIATIVA ES PARTE DE LA CAMPAÑA
"CONVIVIR, SEMBRAR PAZ" http://www.sembrarpaz.com/

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