lunes 30 de marzo de 2009

Estafas informáticas



* Juan José Toro Montoya

Ya familiarizado con el uso del correo electrónico, uno aprende a reconocer los mensajes de trampa que buscan ser reenviados a direcciones a las que luego se puede mandar publicidad. Son las tristemente célebres “cadenas”, herederas no naturales de las cartas que recibíamos para copiar a mano y teníamos que reenviar a otras personas porque, si no, alguna desgracia podía ocurrirnos.

Pero ni siquiera el adiestramiento en reconocer “cadenas” nos prepara lo suficiente para un mensaje con un título llamativo. “Ayuda” dice el subjet del mensaje y, como no tiene attach o mensaje adjunto, entonces lo abrimos. Y nos encontramos con una historia que, pese a lo fantástica, terminamos por creerla. Nos enteramos que Vivian es la hija del general del Ejército de un país africano que cayó en manos de una dictadura, así que ella y su familia tuvieron que emigrar y dispersarse en diversos países. Aunque era menor de edad cuando huyó, fue recibida en Irán, en casa de una familia amiga que la ocultó este tiempo.

Pese a su título, Vivian no te pide ayuda en ese primer mensaje, se limita a describirte su situación. Al final, asegura que ésa no es ninguna trampa y le pide a Dios que le creas. Como no pierdes más que algunos minutos de tu tiempo, le respondes condoliéndote de su situación y así se establece una comunicación electrónica con una mujer que, a pedido tuyo, te manda su fotografía. Si eres hombre, la reacción es inevitable, ya que la imagen que recibes es la de una hermosa mujer de raza negra con un cuerpo tan espectacular que te anima a seguir escribiendo.

¿Qué es lo que quiere Vivian? La Policía secreta de su país ha conseguido ubicarla y el dictador le pidió al presidente Ahmadineyad que la deporte. Quiere cambiarse no sólo de país, sino de continente. Miras las piernas y las tetas de la foto y una sonrisa se dibuja en tu rostro. Sin pensarlo dos veces, le ofreces venirse a Bolivia. Te responde en su español mal escrito agradeciendo a Dios por haberte encontrado. Además de aceptar tu propuesta, te dice que tiene un fideicomiso de 800.000 dólares en un banco de Londres. No miras las piernas y las tetas de la foto, pero tu sonrisa ocupa mayor espacio en tu rostro.


Empero, hay un detalle: perseguida como está, no tiene el dinero que necesita para un depósito que el banco exige para retirar el dinero. La sonrisa se borra de tu rostro, pero ella te manda otro correo con números telefónicos de Londres. Uno es del banco y el otro de la aseguradora que cubre el fideicomiso. Decides gastar unos pesos y llamas. El dinero y el seguro existen.

¿Pagarás el depósito? Se trata de 400 dólares, y si lo haces, ella no sólo vendrá a Bolivia, sino que, en compensación, te entregará parte del dinero. “Gracias doy a Dios por encontradote”, te dice en su siguiente correo. Miras la foto y la sonrisa vuelve a tu rostro, pero, como no eres tan gil, le propones mandarle el pasaje por correo y pagar el depósito una vez ella esté aquí. Su siguiente correo es de angustia. “No posible”, te dice, porque el Gobierno iraní interceptaría el envío. Te escribe para pedirte que mandes el dinero, así que la sonrisa se esfuma definitivamente. La mandas al carajo y deja de escribirte.

Las “cadenas” jugaban con nuestros temores, pero los estafadores de la internet aprendieron a jugar con otras debilidades. Ésa y miles de razones más justifican una legislación internacional que, mientras no exista, permitirá que esas mafias no sólo surjan, sino se potencien.

En tanto eso ocurra, coleccionemos fotos de chicas lindas perseguidas por sus gobiernos. Para intercambios, mi dirección de correo electrónico es la siguiente: toroentusiasmado@gil.com.

* Juan José Toro es periodista juanjosetoro@yahoo.es. Nota tomada de Los Tiempos.

** NdR LaMalaPalabra la pasa bomba cuando le llegan esos correos desde hace cuatro años. Pone todos los datos (obvio que falsos) y escribe: "Callme urgent please. Number 591 71929292". Algunos se niegan a llamarte y sólo te hacen el contacto vía mail, otros (los más) te fonean y es un chiste escuchar sus explicaciones, pues piden que les mandes el dinero vía Western Union, con montos que van desde los 100 hasta los 600 verdes. No ganas nada, solo desahogas las ganas de joder a un timador profesional extranjero y que gaste su dinero en las llamadas. Un día de estos los vamos a grabar y postear.

2 Malapalabrerías:

Javier Sandoval A. dijo...

Por favor graben a esos pendejos que debe ser muy gracioso escucharlos.

Yo a todos esos correos les contesto:

"Do you think I'm an asshole?"

San Bolas dijo...

yes sandoval, you are an asshole

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