* Renzo Ayarde
Ingreso al “feisbuc” y me entero de la lamentable noticia. La publicó un buen amigo periodista. No lo podía creer. El Rey del pop había muerto. “Michael Jackson muere de un paro cardiaco” informaban los periódicos digitales en la red. Estaba atónito. Lo primero que se me vino a le mente fue que toda una generación se quedaba huérfana del ícono del pop de todos los tiempos.
Seguramente los cuarentones, cincuentones y sesentones (en buena onda) son las generaciones más afectadas por la temprana partida del cantante, sin embargo el fenómeno musical-cultural Michael Jackson, en este momento ya un mito, ha trascendido las edades e incluso las culturas. Esto se puede verificar en el público que asistió a sus últimos conciertos y la cantidad de países en los que estuvo cantando.
Michael fue también, al igual que otros músicos, un símbolo de la industria musical norteamericana. Se convirtió en una máquina de hacer dinero por bastante tiempo, hasta que hace algunos años atrás anunció que se encontraba en casi una quiebra económica razón por la cual tenía que deshacerse de algunos de sus bienes lujosos que había adquirido en su época de oro. Por este motivo llegó a cobrar 5000 dólares americanos por el ingreso a su opulenta mansión Neverland Ranch, el 20 por ciento de lo recaudado lo donó a instituciones de beneficencia.

Michael era una leyenda antes de haber muerto. Comentarios sobre las cosas que tuvo que soportar junto a sus hermanos mayores cuando de niño cantaba en los Jackson Five o incluso el rumor de que el cambio del color de su piel tiene su origen en el odio que sentía por su padre. ¿Verdades o mentiras? En este momento eso ya no tienen importancia. Así se fueron tejiendo un montón de especulaciones que sólo las generan (los medios por supuesto) los que han trascendido en la historia y, por supuesto en este caso, en la industria musical.
La repentina muerte del Rey del pop ha dejado un vacío mundial que tardará en cicatrizar, en varias partes del mundo se están viendo expresiones de condolencias a la familia de Michael.
De aquí en adelante, y por lo mediatizado que era Michael, los medios de información comenzarán a especular sobre los motivos de su muerte. Y empezaremos de nuevo otro universo de rumores, especulaciones e incluso chismes sobre su deceso, engrandeciendo –de esta manera– el mito iniciado a mediados de la década del 60. La cruel “chismografía mediática” tendrá mucho de que hablar en las próximas semanas y quien sabe meses.
El Rey del pop no ha muerto. Su legado musical es demasiado grande y lo sucedido tan solo es un lapsus en su historia. Aún sigue y seguirá vivo entre muchas de las generaciones venideras.
* Renzo Ayarde es Comunicador Social

6 Malapalabrerías:
Desde la perspectiva de un veintón, Michael Jackson me trae recuerdos muy buenos de mi infancia; te invito a leer mi blog
Saludos!
http://www.beto-comics.blogspot.com/
Hermanoo esto ya parece los necrologicos
seguro que el ultimo era el jajajajajajajavier gordoval. el unico insensible que visita este sitio
Beto: qué buen blog, nos acabamos de suscribir como seguidores, bien che.
Anónimos: Ya basta de necrológicos...
Muchas gracias LMP, y bienvenido a mi humilde blog, puedes traer a tus amigos si queires jeje
Saludos!
DALILA:
¡¡¡ Que barbaros ¡¡¡ una semana se hicieron durar el velorio y en la despedida mojar su cajon con sus lagrimas de cocodrilo.
WAKALAS.BLOGSPOT.COM
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