viernes 3 de julio de 2009

Hospital Obrero, el cine ha vuelto en Bolivia



* Ricardo Bajo H.
1.- Hospital Obrero es una película que te reconcilia con el cine boliviano, con la savia joven del cine nacional. Dirigida por Germán Monje (más conocido por todos por Monki) y su fabuloso equipo. Hospital Obrero tiene tantos aciertos como blancos y negros retrata la excelente fotografía del filme (gran trabajo de Daniela Cajías). La obra cuenta las vidas de seis pacientes mayores del famoso hospital de la zona de Miraflores: el profe Aguilera, un viejo entrenador y ex futbolista (basado en la bonhomía y carisma del entrañable bolivarista Abdul Aramayo), el gordo Foronda (un aficionado a la poesía), el ex funcionario Waldo Paco, el sabio aymara Gregorio, víctima de un grave accidente en los Yungas, el beniano Carmelo Suárez (“de la ciudad más grande del Beni, Riberalta”) y don Pedro Dionisio Murillo, “como el prócer”, un paceño “vividor” de Villa Armonía.

2.- A medida que nos vamos metiendo en la película, de un espectacular blanco y negro (pocas veces La Paz había sido captada de semejante manera con su magnetismo meláncolico y alegre), vamos conociendo las tristezas y alegrías de los seis personajes, todos ellos interpretados por actores amateurs, que logran transmitir veracidad, sentimiento y pasión, como si fueran actores veteranos de mil batallas. Así, nos vamos encariñando con y de este gran homenaje a la amistad, a la lucha por la vida, a la esperanza de la mano del profe Serafín Vapor Aguilera (el taxista Carlos Andrade Viscapé), que muere en la gloria tras un gol de su The Strongest querido y amado; del viejo bohemio y pajpaku Pedro Murillo, alma mater del grupo interpretado por el artista plástico Omar Duranboger; del Humberto Foronda (al que da vida el también taxista Carlos Barrios) que tiene la gigantesca virtud de provocar lágrimas en una de las escenas más emotivas del filme; del ex bancario Wálter Paco (interpretado por el jubilado Antonio Mendieta); del sabio kallawaya Gregorio (al que da vida Mauro Alwa); y del cambita Carmelo Suárez (José Martín Joffré, de gran papel atormentado por reconocer y reconocerse en su hija Aurora (sobria interpretación de Soledad Ardaya, que también hizo trabajo actoral con los seis protagonistas amateurs, junto a a la actriz María Teresa dal Pero).

3.-Y si la película, producida por La Tercera Pata y La Cruda Producciones, transmite con grandeza y sabiduría narrativa algún mensaje (todavía se hacen películas con dicho propósito, mal que les pese a algunos "pipocamaníacos") es, a parte del canto a la amistad y a la vida, es aquel que insta a unirnos como bolivianos. Las escenas finales de confraternización y chupa en la fiesta del Señor de la Setencia en Villa Armonía, al ritmo de la morenada, entre los personajes del paceño Pedro D. Murillo y el camba Carmelo Suárez lanzan, mejor que cualquier discurso oficial o campaña de ong, ese pequeño consejo de presentarnos para tener el gusto de conocernos, como repite siempre Pablo Groux, conocernos para querernos, para no odiarnos poco a poco.

4.- Hospital Obrero es una película tremendamente paceña y orgullosamente boliviana. Porque hablando de lo que uno conoce y siente, toca la fibra y el sentimiento de todo el país, reunido en ese reparto coral de grandes vuelos. Y el mérito corresponde, en gran parte, al guión acertado de Juan Pablo Piñeiro, parido a seis manos junto al director Germán Monje y Miki Valverde. El amor por lo lindo del fútbol y los dos grandes de La Paz, Bolívar y The Strongest (con un pequeño gran homenaje a los equipos y clásicos de antaño como Unión Maestranza de Viacha y Ferroviario), la pasión por la morenada, el cariño por los característicos micros paceños y sus cuestas de ida y vuelta, el trago confraternizador, su particular humor, la fiesta, el preste... todo el mundo propio de Piñeiro (destilado en su novela Cuando Sara Chura despierte), tan paceño como universal, se filtra a lo largo del metraje, acompañado por un sonido impecable (Sergio Medina) y una banda sonora contagiosa y que se queda en el disco duro de la memoria durante horas, obra de la banda de rock Reverso, liderizada por el también actor Christian Mercado.

5.- Cine posible, "pobre" pero bueno, digno, a puro pulmón, de verdad, changos de gran proyección (con una media de 23 años) retratando el mundo de los viejos, con alma de jóvenes, para todos y todas, al acompasado y lento ritmo de la morenada. Una bocanada de aire fresco, talentoso. Envidia de Rosselini y Ken Loach, neorrealismo puro y duro. Gran película en blanco y negro, como las grandes. No esperes a que te digan: ¿ya has ido a ver Hospital Obrero?
* Ricardo Bajo H. es periodista y publicó esta nota en el periódico digital de Erbol.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Voy esta misma noche... Gracias.

La Vero Vero dijo...

Es que era con invitación ayer...con invitación!!!!! y eso que mi cuñado fue parte del equipo de filmación (orgullo, jé). Pero de esta semana no pasa. Ya era hora, hay que revitalizar urgente la pantalla grande nacional.

Vayan tod@s a verla!!!!

Rebelde dijo...

¡Hermanitos, qué buena noticia! No he leído el artículo porque no quiero saber nada de la trama hasta poderla ver, pero por la música y las escenas del trailer, esta película pinta bien.

Saludos Rebeldes [Cinéfilos]

Anónimo dijo...

Yo sugiero seguir recomendando más películas, gracias a Uds. sabemos que Transformers hay que verla solo en DVD pirata y Hospital Obrero en el mismo cine.

Vuelvanse más cinéfilos...

Jota dijo...

Me emputan esas funciones que se hacen solo para invitados, de todo, pensé que en la Cinemateca nunca iba a suceder esto, esas funciones "exclusivas" para poseros chupa medias que se enorgullecen de ser VIPs nunca deberían existir.

Jorgito dijo...

Está muy buena la película y principalmente la pueden ver paceños, quienes no conozcan esta mágica ciudad y también cualquier boliviano... Felicidades al Monky, el director.

CiRuJa dijo...

Definitivamente la pelicula es buena, y creo q hay una frase q la describe por completo:
retrata "los tradicionales latidos del corazón paceño"

LaMalaPalabra dijo...

Anónimo:
Andá antes de los supuestos cinco días que no habrá ni cines, ni discos ni nada. Y vete con barbijo que esa es la moda jejeje.

Vero Vero.
Ni modo, a pagar 20 morlacos como los demás mortales. Si no te sirve la entradita, me la pasas para el descargo de facturitas.

Rebelde:
Carnalexxx, la tienes que ver. Tiene una foto, DEL CARAAAAJOOO. Para paceños y no paceños, linda película shempre. Saludos che.

Anónimo:
Buena tu sugerencia, vamos a comentar más pelis que valen la pena y alertar de esos bodrios que ni sirven para ir a relajear con tu mina en el último asiento tapadito con tu chamarra, en el mismo oscurito. Pero hay varios blogs de dedicados al cine exclusivamente, como lo puedes ver en el costado derecho de nuestra página principal. Saludos...

Jota:
Muchas de las veces que fuimos al cine es porque nos llegan ese tipo de invitaciones. Ni somos chupamedias, ni chupamedios, ni menos VIPs (nica, con nuestra pinta peor). Para el caso de los periodistas, este tipo de funciones te permiten hacer una nota de la cinta, una crítica (para los capísimos que saben del rubro) o un simple comentario, como intentamos hacerlo acá. Saludos.

Jorgito:
Idem, felicidades al Monky che, se ha rajado y todos los del equipo.

Ciruja:
Totalmente de acuerdo.

A TODOS:
Excelente al jodita que le hacen a Unitel, con la típica periodista que encaja el micrófono al herido agonizante que ni puede hablar, BIEN TIRADO CARAJO...

el Mags/Kusomaru dijo...

Hospital Obrero me ha parecido la mejor producción boliviana de los últimos tiempos, ya era hora después de un 2008 colmado de bodrios. Solo una cosa: ¿se sabe por este lugar el significado de la palabra "spoiler"? Por que eso de contar detalles de la película al público potencial que no la ha visto es un crimen imperdonable. Hablo específicamente del punto 2 de tu crítica, sexta línea. Un aviso no cuesta nada si vas a dar detalles del argumento.