











* Juan José Toro Montoya
Ya familiarizado con el uso del correo electrónico, uno aprende a reconocer los mensajes de trampa que buscan ser reenviados a direcciones a las que luego se puede mandar publicidad. Son las tristemente célebres “cadenas”, herederas no naturales de las cartas que recibíamos para copiar a mano y teníamos que reenviar a otras personas porque, si no, alguna desgracia podía ocurrirnos.
Pero ni siquiera el adiestramiento en reconocer “cadenas” nos prepara lo suficiente para un mensaje con un título llamativo. “Ayuda” dice el subjet del mensaje y, como no tiene attach o mensaje adjunto, entonces lo abrimos. Y nos encontramos con una historia que, pese a lo fantástica, terminamos por creerla. Nos enteramos que Vivian es la hija del general del Ejército de un país africano que cayó en manos de una dictadura, así que ella y su familia tuvieron que emigrar y dispersarse en diversos países. Aunque era menor de edad cuando huyó, fue recibida en Irán, en casa de una familia amiga que la ocultó este tiempo.
Pese a su título, Vivian no te pide ayuda en ese primer mensaje, se limita a describirte su situación. Al final, asegura que ésa no es ninguna trampa y le pide a Dios que le creas. Como no pierdes más que algunos minutos de tu tiempo, le respondes condoliéndote de su situación y así se establece una comunicación electrónica con una mujer que, a pedido tuyo, te manda su fotografía. Si eres hombre, la reacción es inevitable, ya que la imagen que recibes es la de una hermosa mujer de raza negra con un cuerpo tan espectacular que te anima a seguir escribiendo.
¿Qué es lo que quiere Vivian? La Policía secreta de su país ha conseguido ubicarla y el dictador le pidió al presidente Ahmadineyad que la deporte. Quiere cambiarse no sólo de país, sino de continente. Miras las piernas y las tetas de la foto y una sonrisa se dibuja en tu rostro. Sin pensarlo dos veces, le ofreces venirse a Bolivia. Te responde en su español mal escrito agradeciendo a Dios por haberte encontrado. Además de aceptar tu propuesta, te dice que tiene un fideicomiso de 800.000 dólares en un banco de Londres. No miras las piernas y las tetas de la foto, pero tu sonrisa ocupa mayor espacio en tu rostro.

Empero, hay un detalle: perseguida como está, no tiene el dinero que necesita para un depósito que el banco exige para retirar el dinero. La sonrisa se borra de tu rostro, pero ella te manda otro correo con números telefónicos de Londres. Uno es del banco y el otro de la aseguradora que cubre el fideicomiso. Decides gastar unos pesos y llamas. El dinero y el seguro existen.
¿Pagarás el depósito? Se trata de 400 dólares, y si lo haces, ella no sólo vendrá a Bolivia, sino que, en compensación, te entregará parte del dinero. “Gracias doy a Dios por encontradote”, te dice en su siguiente correo. Miras la foto y la sonrisa vuelve a tu rostro, pero, como no eres tan gil, le propones mandarle el pasaje por correo y pagar el depósito una vez ella esté aquí. Su siguiente correo es de angustia. “No posible”, te dice, porque el Gobierno iraní interceptaría el envío. Te escribe para pedirte que mandes el dinero, así que la sonrisa se esfuma definitivamente. La mandas al carajo y deja de escribirte.
Las “cadenas” jugaban con nuestros temores, pero los estafadores de la internet aprendieron a jugar con otras debilidades. Ésa y miles de razones más justifican una legislación internacional que, mientras no exista, permitirá que esas mafias no sólo surjan, sino se potencien.
En tanto eso ocurra, coleccionemos fotos de chicas lindas perseguidas por sus gobiernos. Para intercambios, mi dirección de correo electrónico es la siguiente: toroentusiasmado@gil.com.
* Juan José Toro es periodista juanjosetoro@yahoo.es. Nota tomada de Los Tiempos.
** NdR LaMalaPalabra la pasa bomba cuando le llegan esos correos desde hace cuatro años. Pone todos los datos (obvio que falsos) y escribe: "Callme urgent please. Number 591 71929292". Algunos se niegan a llamarte y sólo te hacen el contacto vía mail, otros (los más) te fonean y es un chiste escuchar sus explicaciones, pues piden que les mandes el dinero vía Western Union, con montos que van desde los 100 hasta los 600 verdes. No ganas nada, solo desahogas las ganas de joder a un timador profesional extranjero y que gaste su dinero en las llamadas. Un día de estos los vamos a grabar y postear.




¿Quién carajos se creen estos dirigentillos para andar amenazando a la gente con expulsarlos de la poderosa ciudad alteña? Como su memoria les falla, les recordamos que Andrés Rojas en ese entonces trabaja desde los micrófonos de Erbol, la red de emisoras que informó sobre todo lo que estaba ocurriendo cuando mataban como conejos a los vecinos alteños. Erbol, junto a otras radios como Pachamama o Wayna Tambo, quienes se jugaron el pellejo por informar lo que todos los medios callaban. ¿No recuerdan que Unitel, Red UNO, TVB o PAT pasaban sus programas faranduleros directo desde Santa Cruz? ¿O que Panamericana o Fides desinformaban de lo lindo?
Ellos ni representan a El Alto ni mucho menos tienen voz o autoridad para hablar a nombre de una ciudad, mucho más cuando se trata de octubre del 2003, cuando a ellos ni se los vio, ni al Evo, ni al Mallku, ni al Solares, a nadieS. Quienes salieron fueron los propios vecinos alteños, quienes piedra en mano trataron de evitar el asesinato de 69 personas y varios heridos. También lo vimos varios paceños que subimos hasta El Alto a cubrir lo que pasaba. La derrota del Goni se la debe a La Paz y El Alto, a ningún de estos pinches oportunistas y maleantes.
¿Y ahora nos vienen con eso de expulsar a quienes figuran en su listita negra? Mierda, las malas prácticas son las que primero se aprenden. Lo mismo hicieron en el oriente ¿no recuerdan la muerte civil que prometió el prefectulis cruceño Rubén Costas a quienes no compartían su visión? Pues lo mismo tratan de imitar estos imbéciles, pero no lo conseguirán.







El presidente que se gasta el Perú, Alan “Galán” García, (bien alineado a EEUU junto con su cumpa colombiano) de nuevo no coordinó el tiempo de la elaboración de sonidos de sus órganos fonadores y el procesamiento de información de su cerebrito, o sea habló webadas. No es la primera vez que el “pata” asume una posición contraria a los intereses de Bolivia.
La declaración fue a hecha a Radio Programas del Perú (RPP) y lo que llama la atención es cuando dice lo siguiente: “Hace rato Bolivia renunció a la salida al mar. Tengo esa impresión porque no se ha vuelto a tratar eso firme y claramente con Chile”. El mandatario realiza ésta declaración en el marco de la demanda marítima que presentó su gobierno contra Chile ante el Tribunal Internacional de La Haya con el objetivo de aclarar un tema marítimo limítrofe entre los dos países. Este hecho provocó susceptibilidad en el gobierno boliviano porque el espacio demandado por el Perú (la línea de la concordia) es el que históricamente exigió Bolivia.
Y aunque el “prefectuli” del departamento de Potosí Mario Virreira arengó (con metida de pata incluida): “Viva Chile, Viva Bolivia, Muera Chile” el mismísimo 23 de marzo día que recordamos la pérdida de nuestro mar; nuestro derecho histórico a recuperar el litoral arrebatado cobardemente por los chilenos –movidos por intereses económicos externos– es irrenunciable, aunque ahora algunas lenguas galantes esperen lo contrario. Vaya lengüita.








