Los restos de Willam Ernesto Centellas son velados en el Salón de Honor del Teatro Municipal de La Paz y de ahí serán trasladados al Cementerio Jardín este martes 16 a horas 11:00 para su cristiana sepultura.
Amigas y amigos:
Lamento transmitirles que nuestro amigo y gran artista WILLIAM ERNESTO CENTELLAS ha fallecido esta mañana (14 de junio del 2009) en la ciudad de La Paz. En este momento, sólo se me ocurre darles esta irreparable noticia. Otro amigo y gran artista Luis Rico, con quien hace poco tuvimos la fortuna de visitar a Ernesto -durante su concierto del 25 de mayo- nombró y dedicó a nuestro gran compositor y charanguista junto a doña Juana Azurduy y otros mártires libertadores.
Quienes desean transmitir sus condolencias y sentida pérdida a sus familiares tengo autorización de darles el teléfono celular 720-53656 de su prima Sra. Pilar Uribe o al correo de fundación Pachamama: f.pachamama@gmail.com.
Jaime Loayza Porcel
Junto con este correo de Jaime, y esta pésima noticia de la muerte del maestro del charango William Ernesto Centellas debido al Alzheimer, nos llegó como archivo adjunto las líneas que Luis Rico le dedicó a William en su blog. LMP sigue de duelo y se pregunta ¿hasta cuando van a morir nuestros artistas sin que el Estado haga/diga algo?
Un encuentro con William Ernesto Centellas.Para que no me olvide* Luis Rico
William Ernesto Centellas junto a Luis Rico.
En la soleada mañana del 7 de mayo y acompañado de Jaime Loayza, director de la Fundación Pachamama, institución construida a pulso, ladrillo sobre ladrillo, libro sobre libro, tabla sobre tabla para que, niños, jóvenes, adultos y abuelos vengan a divertirse con la cultura en la Capital de Bolivia, decidimos visitar al exquisito intérprete del charango, al compositor, al impulsor de la presencia de nuestro instrumento en los escenarios internacionales.
Saliendo de la Fundación Pachamama, disfrutamos de la arquitectura de la Estación Ferroviaria Aniceto Arce que mira al Parque Simón Bolívar donde los estudiantes todavía pasan y repasan sus textos de estudio. A la derecha se alza la gran casona.
Luego de flanquear un amplio jardín y saludando a quienes lo pasean y cuidan, llegamos a una habitación donde aguardamos unos minutos.Se me ocurrió imaginar un escenario donde el artista se hacía esperar. Varios micrófonos detrás de los cuales se instalan los músicos. Un guitarrista, un quenista, un percusionista, luces que resaltan los colores del aguayo que decora el “tonkoro”, instrumento de percusión en base de bambúes o tacuaras, creado por William Ernesto.
Ahí llega el artista a instalarse en el centro de la habitación, firme, como cargando todas sus melodías para hacer la ceremonia de entrega al público que aplaude. Trae buen semblante a pesar de los músculos tensos, la mirada concentrada y el caminar lento. Sus canas se asoman bajo el gorro de abuelo, su vieja chalina completa el abrigo de camiseta y pulcra camisa contrastando con la llamativa chamarra roja. Nos miramos y nos confundimos en un abrazo. No necesitamos preguntar cómo estábamos, no necesitamos contarnos de nuestros éxitos, de nuestros viajes y nuestros escenarios. Nos confundimos en un segundo abrazo y le canté al oído la canción que me regaló el año 1972, regalo que incluía la letra de Marina, su compañera.
Mariposa nocturna
Música: W. Ernesto Centellas
Letra: Marina de Centellas
Mariposa nocturna
Por qué tu me cautivaste
Plegando tus alas bonitas
Dormida quedaste.
El fresco aire de la noche
Te despertó y te fuiste
Y en el infinito tu alas
Blancas se perdieron.
Ahora yo no se qué voy a hacer
Sin tu cariñito
Espeso bosque despertaste
Cautivadora.
Nuestros corazones percutían nuestros pechos y sentimos el silencioso aplauso de un público frenético. William Ernesto esbozó una sonrisa y moduló un prolongado grito.
El tercer abrazo fue de despedida y de promesa del regreso para guitarrear, para cantar, para charanguear, para agradecer a Marina por el maternal cuidado y sobre todo: Para que no me olvide. Sí... sobre todo... Para que no me olvide.
* El cantautor Luis Rico publicó este artículo en su blog titulado: Testimonios con guitarra (http://www.testimoniosconguitarra.blogspot.com/)
** La página web de William Ernesto Centellas es http://www.centellas.com/, donde también se dejan condolencias en su libro de visitas.
La Paz siente la partida del maestro Willam Ernesto Centellas
* Roxana Rodríguez
Después de permanecer unas horas en una Funeraria, amigos, autoridades de la Oficialía Mayor de Culturas y músicos trasladaron el ataúd sin que pare la música. Alfredo Coca, Adrián Villanueva y Mauro Peña, hicieron más conmovedor el cortejo fúnebre recordando varias de las casi doscientas composiciones del maestro del charango.
Para las 19 horas se anunció un homenaje de los artistas que compartieron con Centellas no sólo su obra, sino también su amistad, experiencia y enseñanzas “no creo que haya charanguista boliviano que no conozca la obra del maestro que además de creador de una estética muy depurada, trabajaba con requerimientos técnicos que muy pocos pueden reproducirla. Los mejores charanguistas del mundo tienen que haber pasado por la creación de Centellas”, señaló el Oficial Mayor de Culturas, Walter Gómez, su alumno desde los 12 años.
La autoridad edil dijo que Centellas era amigo personal de su familia. “Al perfil de urbanista y propositito concejal en una gestión edilicia, se reconoció en él, el de creador de las composiciones más hermosas para el diminuto instrumento que lo atrapó desde su infancia”, agregó.
Gómez fue guitarrista, bajista y arreglista en varios de los álbumes grabados por el artista chuquisaqueño que vivió gran parte de sus 64 años en la ciudad de La Paz, haciendo música pero también construyendo nuevos instrumentos para explotar las melodías nacionales.
A medida que llegaban al Teatro Municipal, escenario donde Centellas recibió ovacionados aplausos de un público que siguió su arte hasta el último, artistas y conocidos del artista, iban escuchando melodías de fondo que los hacía evocar los momentos de una popularidad que lo catapultó como un eximio instrumentista.
Centellas ha conmovido a públicos de distintas latitudes, la prensa especializada elogió su expresión musical cargada de poesía, armonía, temperamento y una singular comunión con la audiencia a través de la magia que transmiten sus manos al pulsar, de manera singular, las cuerdas de su charango que interpretaba “Chullnquia”, “Regálame ilusiones”, “Cuando nace la amapola”, “Danza de los pacochis”, “Volverás”, “Ilusión”, “Mariposa nocturna” y muchos otros.
Por más de 25 años, Centellas ha difundido su trabajo por América Latina, Europa y Asia. Según los entendidos, es uno de los “transgresores” de las normas que por la década de los setenta reprimía a la sociedad a disfrutar la música interpretada en instrumentos como el charango.
Al hecho se sumó el talento del compositor que impuso estilo y extrajo sonidos peculiares del charango y sus aportes en materia de percusión. Su aporte se traduce en el aliento de novedad, virtuosismo, tradición y originalidad.
Aunque muchos son los virtuosos dedicados al estudio de este instrumento y en gran medida a ellos corresponde el mérito de su difusión, William Ernesto Centellas recibirá uno de los tributos más importantes de su carrera artística.
* Roxana Rodríguez, Gobierno Municipal de La Paz