sábado 30 de enero de 2010

Médicos de Puerto Rico de juerga con muertos del sismo en Haití
























Ayudantes de médicos de Puerto Rico se sacaron fotos en Haití mientras asistían a las víctimas del sismo. Aparecen bebiendo, fumando, portando armas de fuego, con los cadáveres y ataúdes, con los heridos y siempre mostrando una sonrisa. Imbéciles hijos de la reputa los hay en todas partes.

viernes 15 de enero de 2010

Haití: había una vez un país


* Pablo Stefanoni

La naturaleza se volvió a ensañar con esta pobre nación caribeña –“la más pobre de América”, suelen escribir, como una fórmula mecánica, la mayoría de los diarios–. Pero como es sabido, la naturaleza no opera en el vacío. Si los huracanes y terremotos asolaron a la isla de lo “real maravilloso” (Carpentier) desde hace siglos, sus gobernantes y las potencias imperiales no fueron más benevolentes. Pero, esta vez, la catástrofe fue devastadora: hacían falta 100 mil muertos y un país acabado para conmover al mundo, ni el palacio de Gobierno se salvó del movimiento telúrico. Y ensañada, la tierra siguió temblando en medio de los llantos, la impotencia y la desolación… La capital, Puerto Príncipe, pasó a ser una sucesión de montañas de escombros y restos humanos, todo revuelto. Un tercio de la población haitiana está herida o se quedó sin casa. Incluso la sede de Naciones Unidas se derrumbó y 150 empleados estaban desaparecidos.

“El defensor de los pobres”

La épica rebelión de esclavos contra los franceses, en 1804, dio lugar a la primera república negra del continente y a la primera abolición oficial de la esclavitud en Occidente. Pero después del primer grito libertario americano, la historia de Haití puede narrarse como una sucesión de calamidades, y “los déspotas, la corrupción, los fracasos, la deforestación, el analfabetismo y enfermedades casi bíblicas”, que describe El País, no fueron ajenos a la permanente injerencia imperial, de Francia o de Estados Unidos, o de ambas potencias juntas, como cuando en 2004 el presidente Jean-Bertrand Aristide fue metido en un avión y enviado a Sudáfrica en un golpe apoyado por Washington y París, interpretado como un acercamiento de ambos países luego del rechazo galo a la guerra de Irak. Aristide había irritado a París al pedir reparaciones por 21.000 millones de dólares, suma actualizada equivalente a lo que Haití pagó a Francia, como el precio de su independencia: en aquella época, 90 millones de francos-oro. Poco después, miles de efectivos de la “misión de paz” de la ONU, dirigida por Brasil –y de la que participa Bolivia– se dedicó a mantener el orden y reprimir a los descontentos. Y en un contexto de integración “solidaria”, como el ALBA, no estaría de más preguntarse: ¿el futuro de Haití –sumergida en una profunda desintegración social– será por la vía militar de la ONU o mediante la cooperación continental, independiente de las grandes potencias y en el marco de una visión latinoamericanista y articulada a los intereses de las empobrecidas mayorías populares haitianas?

Tempranamente, en 1915, fueron los "gringos" los que invadieron a la mitad occidental de la isla La Española –compartida con República Dominicana–. Estuvieron hasta 1934, y se retiraron cuando lograron sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros, es decir, a los norteamericanos. El Banco de la Nación, se convirtió en sucursal del City Bank de Nueva York. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado –recuerda el escritor Eduardo Galeano– justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses”. Hoy la teoría política diría que Haití es un auténtico “Estado fallido”.

Ni el popular vudú ni la magia negra pudieron parar las sucesivas catástrofes. Expertos en medio ambiente dicen que Haití es el peor caso de deforestación en el hemisferio occidental, debido a que el carbón de leña (debido a la pobreza generalizada) es la principal fuente de combustible de esa azotada nación caribeña. El 98 por ciento de los bosques fueron arrasados, y Haití se transformó en un desierto en medio del Caribe. Según el PNUD, solamente un 2 por ciento del territorio nacional tiene cobertura forestal. François Duvalier (Papa Doc) instaló en 1957 una brutal dictadura, sostenida en los paramilitares conocidos como Tonton Macoutes, y continuada por su hijo Jean-Claude (Baby Doc) hasta 1986. Miles de opositores fueron asesinados. Las ayudas internacionales terminaban en las cuentas personales del dictador que en 1964 se declaró presidente vitalicio y luego su hijo siguió la misma escuela. Cuando tuvo que retirarse del poder, y ayudado por la embajada de EE.UU., el tirano junior y su esposa se fueron al exilio en la exclusiva Riviera francesa. Entretanto, el cuerpo de Duvalier padre fue desenterrado y apaleado por una multitud. Dicen que Baby Doc y Michelle se llevaron unos 100 millones de dólares, después de haber gastado otros varios millones en un estilo de vida de multimillonarios de primer mundo en un país de hambrientos y miserables… Michelle -parte de la elite mulata haitiana e hija de un rico empresario- logró que su boda apareciese reseñada en 1980 en el Libro Guinness de los récords como la más cara de la Historiapero eso no impidió la bendición de la madre Teresa de Calcuta, a quien entregó la legión de honor en 1981, después que la religiosa los definiera como “defensores de los pobres”.

En 1988 comenzaron los problemas. Un cuaderno de Michelle requisado por autoridades francesas -en una investigación a pedido del gobierno haitiano- reveló que la factura telefónica de un solo mes ascendía a 10.475 dólares, en la joyería Boucheron habían gastado 455.000 dólares y por un encendedor pagaron 13.000 dólares. Los datos económicos que posteriormente se presentaron ante un tribunal local revelaron que, en poco más de un año, Michéle había gastado 700.000 dólares en joyas y otros 180.000 en vestidos de Givenchy. Más tarde, el divorcio de Baby Doc y la requisa de sus cuentas en Suiza -y el congelamiento de propiedades en EE.UU.- arruinaron al playboy. Michele se divorció de él en 1991 y dicen que se trasladó al elegante distrito 16º de París con un amante libanés, buena parte de la fortuna familiar y los dos hijos que tuvo con Duvalier.

Dios los abandonó… EEUU no

“[Las elites haitianas] Son como un enorme elefante sentado sobre este país, al que no dejar moverse. Y no se puede mover porque no hay una clase política, no hay partidos políticos. Todos se corrompen y pervierten”, retrató a los grupos de poder locales (gran parte de ellos mulatos que siguen despreciando a los negros, de piel algo más oscura) la ex primera ministra Michèle Pierre-Louis.

Para sacarse a ese elefante de encima, en 1990, los haitianos apoyaron masivamente a Aristide, “la voz de los sin voz”, el sacerdote de las enormes e insalubres barriadas populares, y a su movimiento Lavalas (Avalancha). ¿Quién mejor que un cura para redimir a un pueblo crucificado por tiranos, imperios y catástrofes naturales? No era un buen momento: Washington había invadido Granada seis años antes para derrocar a un gobierno de izquierda y acababa de poner de rodillas a los sandinistas en Nicaragua.

Y con el aval de George Bush padre, y con la ayuda de la CIA, al general Raoul Cédras le llevó apenas siete meses derrocar al nuevo jefe de Estado haitiano: a partir del 29 de septiembre de 1991, en medio de un caos preparado, las calles desbordaban de cadáveres de partidarios de Aristide… unos 4.000 muertos. Hubo que esperar a 1994 para que Washington cambiara de opinión y, con el aval de la ONU, Bill Clinton restituyera al ex sacerdote en el poder. Pero ya no era el mismo: no era el pueblo quien lo hizo sino las bayonetas estadounidense, después de tejer fuertes vínculos con sectores del Partido Demócrata. “Víctima y verdugo”, lo definió el mensuario Le Monde Diplomatique por esos tiempos. Y “sus nuevos amigos demócratas estadounidenses, al instalarlo nuevamente en el poder, recogerían los grandes beneficios de las futuras privatizaciones, fundamentalmente en el sector de las telecomunicaciones”. Una anécdota contada por el ex ministro de Educación de Aristide, Jean-Claude Bajeux: “El primer ministro Michel Smarck propuso [en una reunión de Gabinete] preparar los llamados a licitación, pero el Presidente lo interrumpió: ‘¿Por qué no nos organizamos para repartirnos esas cosas entre nosotros?’”. También el ex religioso/presidente se hizo construir una suntuosa residencia en Puerto Príncipe.

“A falta de ejército (que Aristide disolvió al volver del exilio) y teniendo en la memoria el golpe de Estado de 1991, el régimen distribuyó armas a los funcionarios del gobierno, en las municipalidades, en las villas miseria, a pequeños caudillos en busca de justicia social, a elementos del lumpen-proletariado. Pero, una vez armados, muchos se volvieron exigentes y peligrosos. Comenzaron pidiendo un poco de poder y luego se comportaron como bandas criminales, se organizaron en redes de tipo mafioso coordinadas en secreto por la policía, que desarrolló con ellos todo tipo de operaciones, desde secuestros hasta narcotráfico. A la vez, controlaban férreamente los barrios, atacando a los manifestantes opositores e incendiando los locales de otras organizaciones políticas ‘para apoyar al Presidente’”, explica un artículo del periodista francés Maurice Lemoine. La ilusión duró poco.

Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”- apunta Galeano. Su país lo escuchó. Estados Unidos demoró 60 años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. “Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia, y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar”.
Ahora, nuevamente, por unos días, el mundo y sus líderes se conmoverán por Haití y por la “mala suerte” de esta nación que venció a Napoleón, y hoy es sinónimo de todas las plagas bíblicas juntas, venidas y por venir.

Ya lo dijo Barack Obama: “Quiero hablar directamente al pueblo de Haití, ustedes han conocido mucho sufrimiento durante mucho tiempo y tener que enfrentarse con este nuevo desastre puede hacer que se pregunten por qué Dios los ha abandonado, queremos decirles que no los olvidaremos, no los abandonaremos. Los EE.UU. estamos a su lado, el mundo lo está, han resistido una historia de esclavitud y su fe ha sido inquebrantable”. Y el premier francés Nicolas Sarkozy no se quedó atrás: “Después de esta catástrofe, que ha seguido a muchas otras, hemos de asegurarnos de que Haití tenga la oportunidad de una vez por todas de salir de su maldición”.

* Pablo Stefanoni es periodista, nota tomada de Pulso















Fotos: Flickr

lunes 11 de enero de 2010

Jessica y Roberto, ¿conocerán de qué trata el proceso de cambio?



* Gisela López Rivas

"Si tanto les gusta las mises, ahí tienen una. Elíjanla", ha debido decir el estratega que tuvo la ´brillante´ idea de postular a la gobernación beniana a una ex miss Bolivia. Pero además ha debido sobar sus manos y, por supuesto, disfrutar plena y sarcásticamente cuando el Presidente la presentó como "la única mujer candidata a una gobernación en el país".

No tengo absolutamente nada personal contra la candidata elegida por el MAS en el Beni, ni con la belleza que expone, ni siquiera con la elite que personifica. Aunque con los reinados sí. Estoy segura que el culto a la belleza, la promoción de reinados y demás shows de pasarelas forman parte de ese "ser cruceño" que desde la elite cruceña y ´medialunera´ se quiere imponer. Se le quiere hacer creer al país y al ´mundo´(a un mundo minúsculo) que ése es el prototipo de la mujer cruceña, de la mujer oriental boliviana: alta, bella, blanca, rubia, de medidas perfectas; en absoluta negación de la gran mayoría de mujeres de esta sociedad y del oriente todo.

Jessica no tiene la culpa, por supuesto. Tal vez para ella, este será como otro concurso más. Y no la juzgo ni la disminuyo en sus cualidades y en sus potencialidades internas que desconozco. De ella sé lo que todos sabemos. Es decir, lo que los medios de comunicación han mostrado de ella. Nada más.

Lo que me preocupa y, por supuesto, cuestiono es la decisión asumida por los líderes de mayor arrastre que tiene el país en este momento.

Sesudamente fue la decisión de las candidaturas del MAS para La Paz. Dos intelectuales paceños, militantes del partido, con trayectoria en el gobierno, etc. fueron los elegidos para postular al Municipio y a la Gobernación de ese departamento. Los politólogos dirán: ´decisión acertada´, por supuesto. Decisión respetuosa con la sociedad paceña, también.

Pero en el oriente, ¡qué importa!... "Que elijan pues una reina, si tanto les gustan los reinados", ha debido ser la frase de los asesores más influyentes en el Presidente Evo.

Si no ha sido así, entonces el argumento ha sido el de Maquiavelo: los medios no importan, no es necesaria la moral porque es contradictoria con la política. Entonces si Jessica es el medio, lo demás importa un bledo. Las luchas históricas de las más de 15 nacionalidades indígenas que hay en Beni, la de los campesinos, la reivindicació n del proceso de cambio de un grupo de intelectuales benianos, tampoco valen. Lo que vale es el fin, es decir ganar.

En momentos como este, cuando los aliados del proceso están casi obligados -por ser orgánicos al MAS- a callar, alguien tiene que decir estas cosas, sin que ello implique "ser de la derecha" o sin que ello signifique estar en contra del proceso de cambio.

Y es que Jessica, por supuesto que no representa el proceso de cambio. Como tampoco lo representa Roberto Fernández, hasta hace poco nomás aliado de Tuto Quiroga, cuya reaparición en la política fue del brazo de un ex constituyente del MNR, de los más radicales opositores a la nueva Constitución Política del Estado. Bastaría con preguntarle a alguna de las campesinas, de las bartolinas que fueron asambleístas, qué hizo el Gral. Freddy Soruco en la Asamblea Constituyente cuando ellas luchaban por un nuevo texto constitucional que las incluya y que reivindique sus derechos eternamente postergados.


Es provocativo ver a Roberto Fernández en la televisión afirmando que "ahora sí comenzó el proceso de cambio en Santa Cruz...". Imagínense semejante desconocimiento de todo lo que se ha hecho desde Santa Cruz en el este proceso histórico. Es una negación ofensiva a quienes vienen luchando por este proceso desde la década de los 80. Es una negación de hechos históricos, como la marcha del año 2002, que pidió específicamente Asamblea Constituyente para transformar el país, para transformar el Estado. Claro, en aquella marcha, el principal opositor fue el presidente de entonces, Tuto Quiroga, el anterior aliado de Roberto.

En Santa Cruz el proceso de cambio tiene larga data. Por si acaso, la caída de las logias, la hecatombe de los grupos de poder más dañinos de Santa Cruz, son también parte de este proceso de cambio.

Pero Roberto lo ignora.

¿Habrá soñado alguna vez Roberto Fernández con otra Santa Cruz de la Sierra? Otra Santa Cruz que no se limite al pavimento. Otra Santa Cruz que no construya parques solamente para los que vivimos dentro del cuarto anillo. Otra Santa Cruz que tenga políticas ciudadanas para todos, donde se considere hasta los miserables barrios de migrantes indígenas como los ayoreos, los guaraní, etc. Otra Santa Cruz con un tráfico ordenado, con ciudadanos educados, con mercados limpios, con vecinos respetuosos.

Basta con revisar qué hizo en su gestión como alcalde para tener la respuesta. Pero el MAS lo postula sin ningún miramiento, en clara negación a sus proclamas del pasado inmediato. Seguramente, en la lógica maquiavélica de la búsqueda del "fin".

Ni "de la derecha" ni "traidora del proceso de cambio". Menos traidora de mi región. Mi posición es simplemente crítica y consecuente con un discurso que estuvo siempre vinculado con la necesidad de un cambio, pero un cambio que incluya cambio en la práctica de la política también.

* Gisela López Rivas es periodista (giselalopezrivas@ yahoo.es)

viernes 8 de enero de 2010

Jessica Jordan, Gobernadora MASnífica del Beni



Diablura: Moisés Pacheco

¡¡¡Hasta la victoria... Secret!!!


martes 5 de enero de 2010

Con candidatos prestados en Santa Cruz

Jerjes Justiniano y Roberto Fernández.

* Soledad Antelo

De regreso al pueblo, me topé con una sorpresa grande. Masoquista como soy, lo primero que hice fue leer la prensa citadina; El Día (¡cuándo no!) es el pájaro de mal agüero que abre primera plana de la siguiente forma:

Ayer lunes 4 de enero y después de unas ocho horas de negociaciones, el oficialista Movimiento al Socialismo abrió el telón para presentar a dos candidatos prestados: el abogado socialista Jerjes Justiniano Talavera a la Gobernación y al ex ucesista y ex aliado de Tuto Quiroga, Roberto Fernández, a la Alcaldía de la capital cruceña. Ese fue el corolario de una tensa jornada…

Me he quedado muda. Pensando en las vueltas que nos trae la política. Reflexionando en mis propias justificaciones cuando don Isaac Ávalos, dirigente campesino y actual senador electo por Santa Cruz en las listas del MAS, nos traía la nueva de la incorporación de Chichi y otros malandrines de la tristemente célebre Unión Juvenil Cruceñista. Entonces –recuerdo– el consuelo se apoyaba en dos pies de barro: que eran ellos los que se adherían al proceso arrepentidos y que eso no significaba entregarles espacios de poder y decisión.

¿Qué decir, ahora, al ver nada más y nada menos que a don Roberto Fernández de máximo exponente del proceso de cambio para las elecciones municipales de la principal ciudad de Bolivia? ¿Cerrar los ojos o mirar para otro lado? Si algo nutrió nuestras ilusiones fue precisamente la denodada lucha contra la corrupción, de la que los hermanos Fernández, UCS como herramienta “política”, fueron expresión execrable.

He escuchado las razones del presidente Evo Morales. “Solos no podemos ganar en Santa Cruz”, ha dicho. Él también ha cerrado los ojos muy temprano, tal vez un día antes, para no ver cómo su actual candidato estaba en vísperas de cerrar trato con Óscar Ortíz y sus derrotados de UN. Se ha tapado los oídos para no escuchar arengas que, en nombre de la cruceñidad, ha hecho abierta y/o solapadamente don Roberto Fernández, hasta hace no mucho.

Así como en su momento no he creído en la conversión de los violentos unionistas, hoy tampoco creo que don Roberto hubiera recibido la luz de las ideas de cambio para transmutarse en uno de sus paladines. Amén del sambenito de la “sensibilidad social” (dicen que hasta Hitler la tenía), nada de común puede hallarse entre el actual candidato a Alcalde por el MAS IPSP y el proceso de cambio que lidera el presidente Evo Morales.

¿Qué explica, entonces, tamaña decisión? Nada más que el puro pragmatismo, aquel que llevó a la UDP al desastre guiada por el coro de miristas que gritaban ¡gobierno a cómo de lugar! Un pragmatismo que terminará en uno de dos extremos: la derrota simple y llana, porque dudo mucho que Roberto entusiasme demasiado; o una victoria pírrica para no tener un alcalde, ya que más temprano que tarde, el ahora candidato no vacilará en cruzar nuevamente de acera.

Es justo reconocer –al menos así lo refleja la prensa de hoy– que ha habido voces discordantes. Que incluso le han avisado al presidente que Fernández fue formalmente acusado ante la Justicia por corrupción. Y que él se ha descargado mostrando un sobreseimiento, figura muy pero muy común que nuestra generosa “justicia” reparte entre pocos afortunados, pero afortunados de a de veras y no de espíritu, precisamente.

Por lo pronto, dos imágenes se me cruzan por la mente. Una, de de un perdedor valioso, del que me siento orgullosa. Jerges Mercado (con “g” de ganador, escribió en sus octavillas de campaña en las elecciones pasadas). Demostró de lejos ser el mejor candidato a uninominal que tenía el MAS IPSP en Santa Cruz. Ironías de la política, perdió con un aprendiz de apellido Monasterios, sobrino de Desirée Bravo, tía buena que lo hizo candidato a mano y logró convertirlo en diputado tras una acertada inversión de recursos y esfuerzos familiares.

Y la otra, de don Max Fernández. A estas alturas, amargado en su tumba por la forma en que los hijos malversaron su fortuna, debe empezar a sentirse en paz. Por un lado, Johnny ha vuelto a las andadas, parece haber aprendido mucho aunque su campaña no le dé para hacerse muchas ilusiones; seguro tendrá algún concejal en quien apoyarse esperando mejores días. Y Roberto, de quien dicen que es el único que estudió algo, que le depara la tranquilidad de haber ganado la lotería sin haber comprado número.

Mientras tanto, tres meses por delante, habrá que pensar en el mal menor. ¡Qué horror!

* Soledad Antelo es periodista y radica en Santa Cruz. La foto fue tomada de execlub.net.

Descárgate el Tributo a Sandro, un disco de rock


Ya se fue Roberto Sánchez pero Sandro y todas sus canciones y películas quedan. Puedes escuchar este disco de varios rockeros que le hicieron con el título de TRIBUTO A SANDRO UN DISCO DE ROCK.

con pass: www.portalnet.cl

01-Divididos - Tengo
02-Los Fabulosos Cadillacs - Porque yo te amo
03-Los Caballeros de la Quema - Rosa. Rosa
04-Bersuit Vergarabat - Una muchacha y una guitarra
05-Attaque 77 - Dame el fuego de tu amor
06-Leon Gieco - Si yo fuera un carpintero
07-Erica Garcia - Quiero llenarme de ti
08-Los Visitantes - Trigal
09-Aterciopelados - Penas
10-Virus - Atmosfera pesada
11-Molotov - Mi amigo el Puma
12-Javiera & los Imposibles - Asi
13-Bel Mondo - Penumbras

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